Torah para Vivir

Torah para Vivir

27 ago. 2013

Shaná Tová UMetuká

BS"D

Aprendí de mis Maestros, que el día que la persona cumpleaños, Di-s le vuelve a otorgar esa fuerza vital que le fuera concedida el día del nacimiento.
Cada uno de nosotros, vuelve a recibir, cada año, un flujo de poderes con todo el infinito ramillete de posibilidades para sacarlos de lo potencial a la acción.
El día del cumpleaños, Di-s habilita a la persona para bendecir.
Y dado que hoy es mi cumpleaños y HaShem hizo que naciera unos días antes de Rosh HaShaná, mi deseo es expresar una bendición para que cada uno de Uds. pueda tener un año muy muy maravilloso.

Les deseo que este próximo año sean bendecidos con sabiduría, para que puedan disfrutar de cada momento de sus vidas y apreciar y revelar la luz que se esconde en cada situación, en cada vínculo, en cada silencio y cada apariencia de caos.
Que este próximo año, los que buscan la Verdad esencial, encuentren las pistas que Di-s les deja en el camino y se animen a seguirlas.
Que este próximo año, Di-s les brinde curación completa tanto del espíritu como del cuerpo, tanto para cada uno de Uds. como para cada uno de vuestros seres queridos.
Que este próximo año, la Torah se vuelva una experiencia cotidiana y brillante, que podamos "ser" Torah y honremos tanto a Di-s como a nuestros prójimos, y muy especialmente a los más prójimos.
Que este próximo año, nos liberemos de caretas, y podamos ser quienes vinimos a ser.
Que este próximo año, tengamos éxito en nuestros proyectos para bien y que siempre sepamos que Di-s es Aquel que hace que los hechos sucedan.
Que este próximo año, podamos crecer y ayudar a crecer a otros.
Que Di-s los privilegie con buenos trabajos y buenas remuneraciones.
Que el dinero llegue con facilidad y sea utilizado en eventos o adquisiciones felices.
Que seamos más bellos por dentro y por fuera.
Que seamos más amorosos
Más sensibles
Más agradecidos
Que nos riamos y logremos que otros rían de felicidad.
Que seamos pacientes y recuperemos la capacidad de disfrutar el presente.
Que seamos más empáticos.
Que construyamos nuestro hogar con paz y armonía.
Que recibamos al verdadero Mashiaj y vivamos el proceso de Redención de su mano.
Que el próximo año nos encontremos en Jerusalem, en el Beit HaMikdash construído en su sitio y para la eternidad..

Que sean inscriptos y sellados en el Libro de la Vida 

Amén que así sea.

Patriicia Dvorah Starkloff







25 ago. 2013

22 de Elul Mi cumpleaños

BS”D



Qué quiero para mi cumpleaños?
Cambiar el mundo!
Tal vez este próximo, muy próximo “cumple”, se me cumple este deseo!

No es necesario ser un gran observador para ver que así como vamos, no podemos seguir...

Mi pregunta: Qué está mal?

Hay muchas respuestas posibles, pero yo elijo dos.
1- El porcentaje abrumador de personas que se sienten y viven infelices.
2- La falta de moral en la búsqueda y las acciones calamitosamente erradas y errantes para solucionar el punto 1

Intentando pensar una solución...
Obviamente no es una solución inmediata, y tampoco intenta responder a la locura que viven los paises donde la violencia del estado deja poco espacio para pensar y muchas urgencias por sobrevivir.
Este escrito va dirigido a aquellos que vivimos en sociedades que, aunque estén al borde del colapso, todavía nos permiten meditar, hablar, decidir y cambiar.

Por qué la gente se siente infeliz?
Convengamos que la mayor parte de las personas no sabe que se siente infeliz. Han nacido y vivido rodeados de personas que se sienten infelices y aceptan esta “realidad” como algo normal, inmodificable. Viven alienados, desconectados de sus anhelos verdaderos y esenciales. Tienden a buscar una forma de vida aceptable y sin sobresaltos. Y su deseo más verdadero es, “que los dejen tranquilos”.
La otra parte de la gente, sabe, se siente infeliz, pero no encuentra cómo solucionar esa condición. Busca por todas partes, desde eternizar el tiempo en que el cuerpo era joven, acumular grandes cantidades de poder, o dinero, o de comida... Intentan calmar la angustia o la ansiedad o la depresión a través de encuentros íntimos vacíos de intimidad, acudiendo al alcohol, a las drogas, etc.

La infelicidad no descarta a nadie, ni a los pobres, ni a los ricos, ni a los inteligentes, ni a los tontos, ni a los exitosos ni a los fracasados.
Infelicidad y éxito, suena como un casamiento extraño, pero sólo hay que dar una mirada a la lista de muertes entre los ídolos del mundo del espectáculo en el pináculo de sus carreras...

Y lo cierto es que la infelicidad es una enfermedad que podría prevenirse con un cambio radical en nuestras vidas, más allá de cualquier circunstancia o destino que nos toque atravesar.

El mundo corre constantemente hacia el desarrollo de resultados externamente medibles.
El mundo propone constantemente un modelo que, a las claras, privilegia un extremo desarrollo de lo superficial.
Y no nos podemos quejar.
Cada segundo que pasa, la tecnología es mejorada, y abaratada para que más y más personas en el mundo obtengan beneficios cuantitativos y cualitativos de ella.
El problema radica en que en esa carrera por crecer en lo perceptible, lo esencial es dejado de lado, y con el despojo de lo esencial, todos los avances en materia de comunicaciones, medicina, artes, industria, arquitecturas, o lo que fuere, no logran beneficiar a los seres humanos, éste camino no crea ni individuos ni sociedades felices.

Qué es lo esencial que se deja de lado?

Como ya hace años que muchos hablan de eso, si la persona madura sus emociones, su autoestima es alta, conoce sus metas para mejorarse y mejorar el entorno en el que se mueve, es muy probable que también exprese que se siente feliz con su vida.

Pero lamentablemente, no nos estamos ni formando ni educando para madurar nuestras emociones y menos aún nuestra moral.

Algunos errores básicos.

La educación formal, no sirve.
Los niños y jóvenes pasan aproximadamente 13 años en un sistema que en lugar de ayudarlos a conectarse con lo valioso que ellos tienen dentro de sí, en lugar de ayudarlos a expresar ese ser interior que trae un mensaje a toda la Creación, en lugar de aprender a ser empáticos, colaboradores, o simplemente explorar creativamente sus talentos y capacidades, se los embota, se los aburre con información inservible, se los encasilla, se los distrae, se los desconecta de la alegría de aprender.

Un joven de 18 años sale “al mundo” de la universidad, del trabajo, o de la desocupación, con un montón de años de su vida desperdiciados en aprender información poco o nada relevante para su vida real. No tiene idea de lo que es correcto, moralmente correcto y lo que no. Y sus valores, en el mejor de los casos, los obtuvo de su familia, y en el más habitual de los casos, de sus pares y de los medios de comunicación, pero en la educación formal, salvo casos excepcionales, no existe como materia curricular un programa para aprender a madurar las emociones en forma positiva tanto en lo individual como en lo social.

El fanatismo por materias como matemáticas, informática, ingles, etc. responde a un modelo que privilegia los resultados cuantitativos. Pero este modelo fracasó. Porque la genialidad de los avances en ese único sentido va de la mano de la escasa capacidad para formar hogares, educar y acompañar a nuestros hijos, ser más sensibles a nuestros sentimientos y a los sentimientos de otros, detener la corrupción, la violencia, o cualquiera de las epidemias humanas fundamentadas en la ausencia de moral y madurez emocional.

La escuela o la educación debería ser un lugar donde deberíamos descubrir cuales son las herramientas que nos ayudarán a desarrollar nuestros talentos y capacidades en forma positiva tanto para nosotros mismos como para toda la Creación.

Pensemos que hoy los niños y jóvenes casi no tienen buenos ejemplos cotidianos sobre el actuar con una base moral, y sobre ir madurando las emociones.

Los pocos padres que intentan sostener un estandarte de lo que es correcto, y lo que no, o que intentan conversar sobre los sentimientos y buscar soluciones acordes a las necesidades de todos los integrantes del hogar, muchas veces se sienten desilusionados al constatar que el trabajo hecho a todo pulmón y conciencia dentro de la casa, se ve atacado y herido por quienes supuestamente deberían cuidar a nuestros hijos.

La escuela, (salvo contadas excepciones) a lo largo de su extensión y planteo, no resulta ser un lugar donde los seres humanos aprendan de sí mismos, ni de el prójimo, ni de lo que les gustaría ser cuando sean grandes.

La información, como muchos representantes de la educación lo anuncian a gritos, ya está disponible en Internet, lo que deberíamos hacer, es guiar hacia la búsqueda de la formación apropiada según las necesidades que cada niño, cada joven y/o cada adulto requiera.

Imaginemos una escuela donde la actividad principal de la educación “formal”, fuera abrir un abanico de talleres, grupos, que le permitan a los educandos conocer dónde se sienten a gusto y donde no, y qué cosas sienten que tienen para aportar y que cosas se dan cuenta que deben adquirir.
Imaginemos un taller de geometría que enseñe esta materia a través de la confección de moldes para vestimentas o la producción de maquetas a escala, del barrio, de una represa, o del escenario donde otros representaran una obra musical escrita por ellos mismos...
Imaginemos talleres donde se aprenda matemáticas y/o contabilidad a traves de la organización de un kiosco escolar, atendido por alumnos de distintas edades con distinto tipo de responsabilidades.
Talleres de danza, de música, de plomería, de deportes, de huerta, veterinaria, talleres en serio, con profesionales que enseñen en forma rotativa, en la propia escuela, o en escuelas cercanas.
Imaginemos un taller de cine, donde los niños escriban sus historias, o muestren sus realidades en un documental...

También obviamente, habría que crear sitios de internet “seguros” para que los alumnos puedan investigar y traigan sus propios materiales.
Tal vez podría haber una nueva institución que se dedique exclusivamente a crear y revisar sitios para el alumnado y los profesores.

Un plan así, parece tan oneroso!
Sin embargo, es posible, sólo hay que cambiar un dinero por otro.
Cuánto le cuesta a la sociedad, tener niños y jóvenes que están deprimidos, o inactivos, o peor, perdidos en adicciones?
Cuánto le cuesta a los padres sostener un sistema que durante años sus hijos pierden infinitas oportunidades de saber lo que quieren hacer, disfrutar con el esfuerzo de un aprendizaje valioso para ellos mismos en el presente y para el futuro?

Una escuela basada en infinitas posibilidades de talleres es posible. Sólo hay que hacer un intento piloto serio y en pocos años, cotejar los resultados .

Niños y jóvenes felices estarán más sanos, serán más beneficiosos para ellos y para el mundo.

Pero la felicidad no llega sólo porque uno sabe lo que le gusta y lo aprende con placer. La felicidad tiene sus reglas. Tiene que estar basada en una moral firme.

Sin moral, la búsqueda de la felicidad puede convertirse en algo horrendo.

Pensemos un minutos, cuántos médicos han debido pasar exámenes de moral? Cuántos abogados, psicólogos, arquitectos, rabinos, o políticos?

Nadie es evaluado moralmente, no por lo menos de manera sistemática ni como parte esencial para pasar de grado o recibir un título.

El mundo nos enseña, y así estamos, que lo importante es avanzar.
Pero lo que verdaderamente importa es cómo y hacia dónde.
Sin moral, todo lo que se desarrolla, es un arma mortal.
Sin moral, no importa la genialidad, ni el coeficiente intelectual o emocional, sin moral, sólo hay destrucción.

Entonces, uno de los principales cambios que debemos generar es la priorización de una actitud moralmente correcta.
Cómo se alcanza?
Quién puede decir qué es correcto y qué no.
Obviamente el Único que lo puede decir es Di-s.
Di-s es el Maestro de la moral a la que debemos aspirar los seres humanos.
Cualquiera que conozca los 7 Preceptos básicos que Di-s le dio a toda la humanidad, ya tiene una base para comenzar a trabajar.
Y para los judíos, que tenemos 613 Preceptos, también se vuelve necesario que, tanto en las Yeshivot como en las escuelas, se implemente la evaluación moral tanto del alumno como del educador.

Podemos educar hacia la bondad, hacia el respeto, y tenemos con qué.
En lugar que la evaluación de la conducta del alumno se base en si cumple con el estatuto escolar y no molesta, se podría educar hacia la cooperación, la evaluación grupal, el compañerismo, la creatividad en la resolución de los conflictos, etc.
Qué pasaría si utilizáramos el sistema de Gran Hermano para registrar lo que hacen tanto los alumnos, como el personal docente, o el personal de limpieza, etc.
Este sistema crearía la clara sensación de que somos observados y sin embargo, esta situación no nos quitaría el libre albedrío.
Sé que suena “peligroso”, pero no lo es si TODOS tienen acceso a ver el registro de los sucesos en una institución.
Si los padres o los alumnos secundarios pueden acceder a gran parte de los videos que graban no solamente las clases sino también eventos, charlas, presentaciones, recreos, etc.; esto serviría tanto para evitar la violencia tanto física como verbal, los abusos tanto físicos como verbales, tanto de parte de los educadores como de los educandos.
Y tendría una aplicación más, la de poder recibir clases que por algún motivo les interesa recibir. Ya sean clases que el alumno debe cursar o clases que le interesan, o quiere rendir libre, o se quiere evaluar a un profesor ya sea para contratarlo o premiarlo o para relegarlo de la tarea.

Nuevamente van a surgir los que adviertan de lo oneroso que es implementar un sistema de video que capte todos los sucesos en la institución escolar, pero sabemos que este argumento, es tan sólo una resistencia a cambiar.

Esta idea de proyecto surge gracias a Di-s, Todopoderoso, que me da esta hermosa posibilidad de soñar con soluciones posible de aplicar si se pone la voluntad en marcha.
Ésto es sólo un boceto para pensar...

Después de todo, las grandes revoluciones, comenzaron como un sueño...

Y ya que pronto, Di-s nos creará nuevamente, creo que es una muy buena idea, sugerirLe que nos bendiga con un año nuevo bueno, dulce y pleno de éxitos y satisfacciones en concretar nuestros mejores anhelos.

Shana Tová uMetuká para todos aquellos que sueñan con mejorar y curar el mundo.


Patriicia Dvorah Starkloff

23 ago. 2013

Para pensar en Elul





Di-s no es como un cartógrafo que se dirige al terreno tridemensional para 
estudiarlo y luego dibuja los mapas en un plano.
Di-s dibujó los planos, y luego creó la realidad.
Junto con los planos concibió las leyes que regirían este espacio, nos colocó en él para que lo habitemos y concluyamos Su tarea y nos ordenó estudiar y cumplir con aquellas reglas que nos habilitarían el paso por este mundo con un sentido esencial.
La Torah contiene todas las instrucciones para que hagamos de nuestro viaje algo relevante y positivo. Y la Torah no es sólo el Pentateuco, sino todas las instrucciones explicadas en la Torah Oral hasta nuestros días.
Si cuando llegue nuestra hora, queremos abandonar este mundo físico con algo más que arrugas y experiencias, debemos atender las instrucciones del Creador.
Por qué?
Porque Él conoce los campos y los abismos, las aguas amargas y las dulces... 
Él conoce la raiz espiritual de cada uno de nosotros y lo que cada uno de nosotros vino a ser y a hacer...
Pero aquí reside un secreto que no todo el mundo está dispuesto a escuchar...
Fuimos enviados para hacer.
El estudio de las instrucciones Divinas, deben transformarse en acción, en cambio, en revolución...
Si lees los mapas y los conoces de memoria pero nunca bajas al terreno para recorrerlo con tus propias piernas, con tus talentos, con tus emociones, con tu cabeza y tu corazón, estas en problemas...
Elul es ese espacio de tiempo, donde conversas con Di-s sobre cuánto te ha servido conocer a fondo los mapas que Él te ha dado, cuánto te ha cambiado en tus vínculos, y cuán grande y maduro te reconoces con respecto a años anteriores... A ayer...
La Torah fue creada por Di-s, la realidad fue creada por Di-s, pero en nuestras manos, el Eterno nos legó la capacidad de hacer Divino nuestro paso por este mundo.

Shabat Shalom
Shaná Tová UMetuká

Patriicia Dvorah Starkloff

7 ago. 2013

Elul: El Rey está en el Campo


BS"D

Elul, el último mes del año judío, el tiempo propicio para hablar con el Rey que está en el campo, y hacer Teshuváh.
El Rey está en el Campo, no está en el templo, ni en la yeshiváh, ni bajo una jupá, ni en una escuela religiosa. Tampoco está en la Mikve, ni en la mesa de Shabat, ni en el Kotel.
El Rey está en el campo... 
En dónde? 
En el campo...
Allí no hay caminos, no hay construcciones, no hay teorías, ni matemáticas, ni filosofías, ni siquiera hay muchas palabras...
En el campo, está el trabajo. El verdadero trabajo. 
Estamos preparando la tierra, o sembrando, o regando, o sacando maleza, o cosechando, o juntando y almacenando los frutos de la labor de nuestras manos...
El campo es pura acción, no es un lugar de divagues, ni disfraces, ni carisma.
En el campo cada uno es quién es, cada uno es su trabajo y lo que ha logrado hasta el momento.
El Rey sale al campo porque no quiere ver lo que ya vio, no quiere ver las apariencias, ni las escenografías que muchos producen para asegurarse que estan en el "camino".
El Rey no necesita esos caminos. El Rey quiere ver qué hacemos fuera de esos caminos, quiere vernos cómo somos cuando estamos a la intemperie, sin kipá, sin medias, sin árbol genealógico. El Rey quiere meterse con cada uno de nosotros en medio del trabajo cotidiano.
El Rey quiere ver nuestro amor, justo allí, donde pareciera que el amor no es importante... 
Quiere ver nuestro respeto, allí, donde parece que es irrelevante... 
Quiere oir nuestros tarareos cuando no hay público ni cámaras... 
El Rey sale al campo para ver si todo lo que hacemos presionados por el entorno, por las miradas juzgadoras o etiquetadoras, son nuestra verdad, nuestra verdadera VERDAD.
El Rey sale al campo porque también se aburrió de que en nombre de la Torah, de Su Torah, se hagan cosas contrarias, opuestas a Su Voluntad...
Y por eso sale al campo... Porque quiere estar cerca de aquellos que no estan en el camino... En ese camino que poco le queda de esencial y mucho tiene de egos gritando que la Torah está de "su lado"...
Como si la Torah tuviera un sólo lado y una sóla forma, un sólo color y un sólo peinado... Como si la Torah fuese un molde donde todos tienen que caber de la misma manera, y haciendo la mismas cosas...
El Rey se va al campo para ver si encuentra gente que utiliza los talentos, las semillas que Él les ha otorgado de manera creativa, tratando de emular al Creador máximo...
El Rey va al campo porque allí está la gente que se ensucia y trabaja, y excava, y ruega por las lluvias y agradece.
Elul es un tiempo muy especial...
El Rey se toma vaciones y se va al campo, con los que hacen senderos y no siguen los caminos trazados, con los que ponen todo de sí, pero saben que los resultados dependen de Cielo...
En el campo el Rey descansa de todos esos ministros chupamedias que tratan de impresionarLo contándole toda la sarta de jumrot que cumplen creyendo que ésto los eyectará hacia el tzadikismo cósmico...
A veces lloro por el Rey...
Por toda esa basura de categorías, etiquetas, mentiras, crueldades, fanatismos, mediocridades, cegueras, acosos, que hacen en Su nombre...
Y cuando lloro por Él, lloro por mí, porque quisiera estar todo el año en el campo con el Rey, trabajando para ser más yo, para ser fiel a Quién me envió sin que me importe la chusma que utilizan la Torah para erigirse en pedestales malolientes de "nosotros somos los auténticos servidores del Rey".
Servir al Rey es utilizar todo el potencial que Él nos otorgó y sembrarlo en  tierra fértil.
Servir al Rey es saber que todo viene de Él...
Y quién es tan insolente como para convencerse o intentar convencer a otros que la "fidelidad" al Rey se mide renunciando a los talentos o a las capacidades que Él nos ha prestado para explorar y hacer madurar como un fruto jugoso?
En Elul, el Rey se toma vacaciones de todos los que repiten sus plegarias porque sus padres y sus abuelos y sus rabinos lo hicieron antes...
El Rey se va al campo... Es bueno aprovechar este tiempo y no perderlo en campeonatos de Mitzvot, sino en ser honestos, aunque sea un poco más que el resto del año.
Al Rey no le importa si la peluca es de cabello natural o sintético, si en definitiva, no gozamos de la vida que Él nos está otorgando...
Al Rey no le mueve un pelo que todos crean que Moshi y/o Rajeli son Tzadikim...
Al Rey no se lo engaña...
Si no disfrutas de tus hijos, de tu esposo/a, de tu Alma y de tu cuerpo, si no disfrutas de la belleza del mundo, de una nueva idea que Él puso en tu cabeza o en tu corazón, Él, no está contento contigo... 
Acaso nosotros sí lo estaríamos? Estamos contentos cuando alguien está con nosotros porque los demás lo miran o lo juzgan?
El Rey no es celoso, sino que no soporta las careteadas...
Después de todo es el Rey y odia a los hipócritas...
Si algo no nos suena muy honesto en nuestro "camino de Torah" creo que Elul es un buen momento para tomarse vacaciones, e ir al campo a hablar con el Rey, con Di-s.

Shaná Tová Umetuká
Patriicia Dvorah Starkloff

PD: A veces uno debe inventar un sendero que nunca existió, eso es ser un hebreo. El judío vino a revolucionar el mundo y la Creación. El cambio comienza ahora, con el primer paso hacia el campo donde nos espera el Rey.