Torah para Vivir

Torah para Vivir

27 jun. 2011

Torah en Español Libro Bamidvar




Libro de Bamidvar - Parashá Jukat

19- 1 El Eterno les habló a Moshé (Moisés) y a Aarón, diciendo: 2 «Éste es el decreto de la Torá que El Eterno ha ordenado, diciendo: Háblales a los Hijos de Israel y ellos tomarán para ti una vaca completamente roja, que no tiene mácula, y sobre la cual no se ha ceñido el yugo. 3 Se la daréis a Elazar el sacerdote; él la llevará afuera del campamento y alguien la sacrificará en su presencia. 4 Elazar el sacerdote tomará un poco de su sangre con su dedo índice, y salpicará siete veces un poco de ella en dirección a la Tienda de la Reunión. 5 Alguien quemará la vaca ante sus ojos: su piel, su carne y su sangre, con su excremento quemará. 6 El sacerdote tomará madera de cedro, hisopo y hebra carmesí y los arrojará a la quema de la vaca. 7 El sacerdote sumergirá sus vestimentas y se sumergirá él mismo en agua, y luego podrá ingresar al campamento; y el sacerdote permanecerá impuro hasta el anochecer. 8 El que la queme sumergirá sus vestimentas y se sumergirá él mismo en agua; y quedará impuro hasta el anochecer. 9 El hombre puro reunirá la ceniza y la colocará fuera del campamento, en un lugar puro. Para la asamblea de Israel será un recordatorio para el agua del rociado; es para purificación. 10 El que recogió la ceniza de la vaca sumergirá sus vestimentas y quedará impuro hasta el anochecer. Será para los Hijos de Israel y para el prosélito que habita entre ellos un decreto eterno. 11 Todo el que toque el cadáver de cualquier ser humano será impuro durante siete días. 12 Se purificará con él al tercer día y al séptimo día será puro; pero si no se purificare al tercer día, entonces al séptimo día no quedará puro. 13 Todo el que toque el cuerpo de un ser humano que hubiere muerto y no se hubiere purificado, si hubiere impurificado el Tabernáculo de El Eterno, esa persona será apartada de Israel; como el agua del rociado no fue arrojada sobre él, permanecerá impuro; su impureza está sobre él. 14 Ésta es la enseñanza concerniente al hombre que muriere en una tienda: todo lo que entre a la tienda y todo lo que hubiere en la tienda será impuro durante siete días. 15 Cualquier vasija abierta que no tiene tapa ajustada será impura. 16 En el campo abierto, todo el que toque a alguien que fue muerto por la espada o que murió, o un hueso humano o una tumba, será impuro durante siete días. 17 Tomarán para la persona impurificada un poco de las cenizas de la quema del animal de purificación y le colocarán encima agua de manantial en una vasija. (2ª ALIÁ / 2º DÍA) 18 Un hombre puro tomará hisopo y lo mojará en el agua, y salpicará sobre la tienda, sobre todas las vasijas, sobre las personas que estaban allí y sobre el que tocó el hueso, o el que fue asesinado o el que murió, o sobre la tumba. 19 La persona pura salpicará sobre la persona impurificada al tercer día y al séptimo día, y lo purificará al séptimo día; luego sumergirá sus vestimentas y se sumergirá él mismo en agua, y se volverá puro al anochecer. 20 Pero el hombre que quede impuro y no se purifique si hubiere impurificado el Santuario de El Eterno, esa persona será apartada del medio de su congregación; porque el agua del rociado no fue arrojada sobre él y está impuro. 21 Éste será para ellos un decreto eterno. Y el que salpique el agua de rociado, sumergirá sus vestimentas, y el que toque el agua del rociado será impuro hasta el anochecer. 22 Todo lo que toque la persona impura será impuro y la persona que lo toque será impura hasta el anochecer».
20
- 1 Los Hijos de Israel, toda la asamblea, llegaron al Desierto de Tzin en el mes primero, y el pueblo se estableció en Kadesh. Miriam murió allí y fue enterrada allí. 2 No había agua para la asamblea, y se reunieron en contra de Moshé (Moisés) y Aarón. 3 El pueblo tuvo una disputa con Moshé (Moisés) y habló, diciendo: «¡Si tan sólo hubiéramos perecido como perecieron nuestros hermanos ante El Eterno! 4 ¿Por qué trajiste a la congregación de El Eterno a este desierto para que muramos allí, nosotros y nuestros animales? 5 ¿Y por qué nos hiciste ascender de Egipto para traernos a este lugar malo? No es un lugar de semillas, ni higos, ni uvas, ni granadas; ¡y no hay agua para beber!». 6 Moshé (Moisés) y Aarón se alejaron de la presencia de la congregación hacia la entrada de la Tienda de la Reunión y cayeron sobre sus rostros. La gloria de El Eterno apareció ante ellos. (3ª ALIÁ / 3er DÍA) 7 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 8 «Toma la vara y reúne a la asamblea; tú y Aarón, tu hermano, y háblale a la roca ante sus ojos para que dé su agua. Sacaréis para ellos agua de la roca y daréis de beber a la asamblea y a sus animales». 9 Moshé (Moisés) tomó la vara de ante El Eterno, tal como Él le había ordenado. 10 Moshé (Moisés) y Aarón reunieron a la congregación ante la roca y le dijeron: «Escuchad ahora, oh rebeldes, ¿sacaremos agua para vosotros de esta roca?». 11 Entonces Moshé (Moisés) alzó su brazo y golpeó la roca con su vara, dos veces; surgió agua en abundancia y bebieron la asamblea y sus animales. 12 El Eterno les dijo a Moshé (Moisés) y a Aarón: «Porque no creísteis en Mí para santificarme a los ojos de los Hijos de Israel, por eso no traeréis a esta congregación a la Tierra que le he dado». 13 Son las aguas de la disputa, donde los Hijos de Israel tuvieron una disputa con El Eterno y Él fue santificado por medio de ellas. (4ª ALIÁ / 4º DÍA) 14 Moshé (Moisés) envió emisarios desde Kadesh al reino de Edom: «Así dijo tu hermano Israel: tú sabes todas las dificultades que nos han acaecido. 15 Nuestros antepasados descendieron a Egipto y nosotros habitamos en Egipto durante muchos años, y los egipcios nos hicieron mal a nosotros y a nuestros antepasados. 16 Nosotros clamamos ante El Eterno y El oyó nuestra voz; envió un emisario y nos sacó de Egipto. Ahora he aquí que estamos en Kadesh, una ciudad al borde de vuestra frontera. 17 Déjanos pasar por vuestro territorio; no pasaremos por los campos ni por los viñedos, ni beberemos el agua de los pozos; por el camino del rey transitaremos, no nos desviaremos ni a la derecha ni a la izquierda, hasta que hayamos atravesado vuestra frontera.» 18 El rey de Edom le dijo: «No pasaréis por mí, ¡para que no me enfrente a ti con la espada!». 19 Los Hijos de Israel le dijeron: «Subiremos por el camino y si bebemos tu agua, nosotros o nuestros rebaños, pagaremos su precio. Sólo que nada de eso ocurrirá. Déjanos pasar a pie». 20 Él dijo: «¡No pasaréis!». Entonces Edom salió a enfrentarlos con una gran multitud y mano fuerte. 21 Y Edom se negó a dejar que Israel pasara por su frontera, e Israel se alejó de él. (5ª ALIÁ / 5º DÍA) 22 Partieron de Kadesh y los Hijos de Israel llegaron, toda la asamblea, al Monte Hor. 23 El Eterno les dijo a Moshé (Moisés) y a Aarón en el Monte Hor junto a la frontera de la tierra de Edom, diciendo: 24 «Aarón se reunirá con su pueblo, pues no entrará a la Tierra que les he dado a los Hijos de Israel, pues desafiasteis Mi palabra en las aguas de la disputa. 25 Toma a Aarón y su hijo Elazar y tráelos a que suban al Monte Hor. 26 Despoja a Aarón de sus vestimentas y viste a su hijo Elazar con ellas; Aarón se reunirá (con su pueblo) y morirá allí». 27 Moshé (Moisés) hizo tal como El Eterno ordenó y ascendieron al Monte Hor ante los ojos de toda la asamblea. 28 Moshé (Moisés) le quitó las vestimentas a Aarón y vistió a su hijo Elazar con ellas; entonces Aarón murió allí, en la cima del Monte, y Moshé (Moisés) y Elazar descendieron de la montaña. 29 Cuando toda la asamblea vio que Aarón había perecido, lloraron a Aarón durante treinta días, toda la Casa de Israel
21 - 1 El rey cananeo de Arad, que habitaba en el sur, oyó que Israel había venido por la ruta de los espías y luchó contra Israel y tomó un cautivo. 2 Israel le hizo un voto a El Eterno y dijo: «Si Él entregare a este pueblo en mis manos, yo consagraré sus ciudades». 3 El Eterno oyó la voz de Israel y entregó al cananeo, y los consagró a ellos y a sus ciudades. Llamó al lugar Jormá. 4 Se trasladaron del Monte Hor por la ruta del Mar Rojo para circundar la tierra de Edom y el espíritu del pueblo se impacientó en el camino. 5 El pueblo habló en contra de Dios y de Moshé (Moisés): «¿Por qué nos trajisteis de Egipto para morir en este Desierto, pues no hay comida ni hay agua, y nuestra alma está hastiada de esta comida sin sustancia?». 6 Dios envió a las temibles serpientes en contra del pueblo y éstas mordieron al pueblo. Una gran multitud de Israel murió. 7 El pueblo vino ante Moshé (Moisés) y dijo: «Hemos pecado, pues hemos hablado en contra de El Eterno y en contra de ti. Rézale a El Eterno para que quite de nosotros la serpiente.» Moshé (Moisés) rezó por el pueblo. 8 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Hazte una serpiente temible y ponla sobre un mástil, y ocurrirá que todo el que fue mordido la mirará y vivirá». 9 Moshé (Moisés) hizo una serpiente de cobre y la colocó sobre el mástil; y ocurría que si la serpiente había mordido a un hombre, éste miraba a la serpiente de cobre y vivía. (6ª ALIÁ / 6º DÍA) 10 Los Hijos de Israel se trasladaron y acamparon en Ovot. 11 Se trasladaron de Ovot y acamparon en los pasajes desolados del desierto frente a Moab, hacia el sol saliente. 12 De allí se trasladaron y acamparon en el valle de Zered. 13 De allí se trasladaron y acamparon del otro lado de Arnon, que está en el desierto que sobresale de la frontera de los amorreos; pues Arnon es la frontera de Moab, entre Moab y el amorreo. 14 Por eso en el Libro de las Guerras de El Eterno dice: El regalo del (Mar) Rojo y los arroyos de Arnon 15 la efusión de los ríos cuando viró para asentarse en Ar y se apoyó sobre la frontera de Moab 16 y de allí hacia la fuente, de la que El Eterno le dijo a Moshé (Moisés) «Reúne al pueblo y les daré agua». 17 Entonces Israel cantó esta canción: Elévate, oh fuente, ¡anúncialo! 18 Pozo que cavaron los príncipes, que los nobles del pueblo excavaron a través de un legislador, con su vara. Un regalo del Desierto; 19 el regalo fue al valle, y del valle a las alturas, 20 y de las alturas al valle del campo de Moab, en la cima del pico, sobre la superficie del desierto. (7ª ALIÁ / 7º DÍA) 21 Israel envió emisarios a Sijón, rey de los amorreos, diciendo 22 «Déjame pasar por tu tierra; no pasaremos por los campos ni los viñedos; no beberemos agua de la fuente; por el camino del rey iremos, hasta que atravesemos tu frontera». 23 Mas Sijón no dejó que Israel pasara por su frontera, y Sijón reunió a todo su pueblo y salió a enfrentarse a Israel en el Desierto. Llegó a Yahatz y libró batalla contra Israel. 24 Israel lo hirió con el filo de la espada y tomó posesión de su tierra, desde Arnon hasta Jabok, hasta los hijos de Amon, pues la frontera de los hijos de Amon era poderosa. 25 Israel tomó todas estas ciudades, e Israel se estableció en todas las ciudades amorreas, en Jeshbon y en todos sus suburbios. 26 Pues Jeshbon, era la ciudad de Sijón, rey de los amorreos; y había librado guerra contra el primer rey de Moab y había tomado toda la tierra que estaba en su poder, hasta Arnon. 27 Con referencia a esto los poetas solían decir: Venid a Jeshbon, que se construya y establezca como la ciudad de Sijón. 28 Pues un fuego ha surgido de Jeshbon, una llamarada de la ciudad de Sijón, y consumió a Ar de Moab, los amos de las alturas de Arnon. 29 Ay de ti, oh Moab, estás perdido, oh pueblo de Jemosh; Él hizo a tus hijos fugitivos y a tus hijas cautivas del rey de los amorreos, Sijón. 30 Su soberanía sobre Jeshbon se perdió, se quitó de Dibon, y hemos devastado a Nofáj, que llega hasta Medeba. 31 Israel se estableció en la tierra de los amorreos. 32 Moshé (Moisés) envió a espiar a Yazer y ellos conquistaron sus suburbios; y expulsó a los amorreos que allí había. 33 Y giraron y subieron por el camino de Bashan; Og, rey de Bashan, salió a enfrentarlos, él y todo su pueblo, a librar batalla en Edrei. (MAFTIR) 34 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «No le temas, pues en tu mano lo he entregado a él, a todo su pueblo y a su tierra; harás con él como hiciste con Sijón, rey de los amorreos, quien habita en Jeshbon.» 35 Ellos lo atacaron a él a sus hijos, y a todo su pueblo, hasta que no quedó ningún sobreviviente, y ellos tomaron posesión de su tierra.
22
- 1 Los Hijos de Israel se trasladaron y acamparon en las planicies de Moab, sobre la orilla del Jordán, frente a Jericó

Revelemos la Luz que se esconde en la oscuridad!!

23 jun. 2011

La conversión ortodoxa


La amistad para los amigos (Facebook)


Queridos amigos
La amistad, es para los amigos, para los que desean nuestro bien, para los que comparten nuestros objetivos en la vida, nuestros valores... La amistad no es una carrera de popularidad, es caminar juntos hacia la misma meta. La amistad no es un club, ni un estadio, ni siquiera una reunión de "amigos". La amistad es la confianza, la fidelidad, en un vínculo verdadero.

21 jun. 2011

Mujer Eterna


BS"D

Hace aproximadamente unos 9 años atrás, escribí este texto y hoy Elena, me lo envía desde Buenos Aires... Gracias Elena, tizkí laMitzvot!


Como si nunca hubiese salido de Mitzraim siempre creí que lo importante, en la vida, era construir pirámides. Cuanto más altas mejor.

Creí que si uno no construía una pirámide, su vida había sido una mediocridad, pura basura, algo absolutamente olvidable...

Y sin embargo, Di-os nos hizo salir de ahí, nos liberó de ahí, de esas construcciones idolátricas, de esa levadura vacía de vida...

Di-os nos entrega la Toráh y nos dice: "Sean santos", no nos dice: "Sean importantes", nos dice: "Sean piadosos", no nos dice: "A ver quién llega primero!".

De golpe, (también puede leerse: de un golpe) Di-os me muestra que lo que de verdad importa, es mantener la sonrisa, encontrar junto a mi esposo, una solución original a una dificultad cotidiana, enseñarle a mi hija palabras que le dan nombre a sus sensaciones nuevas, aprender de ella el poder de un pedido de respeto, escuchar sin juzgar, rezar con el corazón, cocinar para alguien que está de duelo, llorar por la pena de un prójimo, hacer de mi casa un hogar cálido, hacer pan y que me salga rico, hacer pan y que me salga incomible, etc., etc.

Todo eso y mucho más quedará grabado en un lugar sin cemento y sin ladrillos, nadie me vendrá a felicitar, y sin embargo el mundo será más amoroso, más Divino. Ningún terremoto podrá destruir las horas de amor que he generado.

Todo lo que perdí, se lo debo a mi caprichoso deseo de construir pirámides que se pudieran ver y sobre todo, admirar por los siglos de los siglos, y todo lo que llevo ganado son esos invisibles mundos que se formaron con cada caricia que mi alma dio a luz...

Teshuvá, todo es Di-s!


19 jun. 2011

Di-s! Sé mi socio!


Torah en Español Libro Bamidvar




Libro de Bamidvar - Parashá Koraj
24-30 Siván 5770 / Junio 6-12, 2010

16
1 Koraj, hijo de Itzhar, hijo de Kehat, hijo de Levi, se separó junto con Datan y Aviram, hijos de Eliab y On, hijo de Pelet, descendientes de Reuben (Rubén). 2 Ellos se presentaron ante Moshé (Moisés) con doscientos cincuenta hombres de los Hijos de Israel, líderes de la asamblea convocados para la reunión, hombres de renombre. 3 Se unieron en contra de Moshé (Moisés) y en contra de Aarón y les dijeron: «¡Es demasiado para vosotros! Pues toda la asamblea, todos, son santos y El Eterno está entre ellos; ¿por qué os eleváis por encima de la congregación de El Eterno?». 4 Moshé (Moisés) oyó y se postró sobre su rostro. 5 Le habló a Koraj y a toda la asamblea, diciendo: «A la mañana El Eterno hará conocer quién es Suyo y quién es el santo, y Él lo acercará a Sí Mismo, y a cualquiera que Él elija, Él lo acercará a Sí Mismo. 6 Haced esto: tomad para vosotros braseros, Koraj y toda su asamblea, 7 y colocad en ellos fuego y colocad sobre ellos incienso ante El Eterno, mañana. Entonces el hombre a quien El Eterno ha de elegir, él es el santo. ¡Es demasiado para vosotros, oh descendientes de Levi!». 8 Moshé (Moisés) le dijo a Koraj: «Oye ahora, oh descendientes de Levi: 9 ¿no os basta que el Dios de Israel os haya apartado de la asamblea de Israel para acercaros a Él, para realizar el servicio del Tabernáculo de El Eterno y para pararos ante la asamblea para oficiarles? 10 Y Él te acercó a ti y a todos tus hermanos, descendientes de Levi, junto contigo. ¡Y aun así también pides el sacerdocio! 11 Por lo tanto, tú y toda tu asamblea que se une están en contra de El Eterno. Y en cuanto a Aarón, ¿qué es él para que protestes en su contra?». 12 Moshé (Moisés) envió a convocar a Datan y Aviram, hijos de Eliab, mas ellos dijeron: «¡No subiremos! 13 ¿No basta con que nos hayas traído de una tierra en la que fluye la leche y la miel para que muramos en el Desierto, que aun así pretendes dominarnos, dominar todavía más? (2ª Aliá/2º DÍA) 14 Además, no nos trajiste a una tierra en la que fluye la leche y la miel, ni nos diste por posesión un campo o un viñedo. Aunque les saques los ojos a esos hombres, ¡no subiremos!». 15 Esto apenó a Moshé (Moisés) enormemente y le dijo a El Eterno: «No gires hacia su ofrenda de regalo. No he tomado ni un solo asno suyo, ni he hecho mal siquiera a uno de ellos». 16 Moshé (Moisés) le dijo a Koraj: «Tú y toda tu asamblea, estad ante El Eterno, tú, ellos y Aarón, mañana. 17 Que cada hombre tome su brasero y colocarás incienso sobre ellos y los traerás ante El Eterno, cada hombre con su brasero: doscientos cincuenta braseros; y tú y Aarón, cada hombre con su brasero». 18 Entonces tomaron, cada hombre su brasero, y colocaron fuego en ellos y pusieron incienso en ellos; y se pararon en la entrada de la Tienda de la Reunión, con Moshé (Moisés) y Aarón. 19 Koraj reunió a toda la asamblea en la entrada de la Tienda de la Reunión y la gloria de El Eterno apareció ante toda la asamblea. (3ª Aliá/3ER DÍA) 20 El Eterno les habló a Moshé (Moisés) y a Aarón, diciendo: 21 «¡Separaos de esta asamblea; y la destruiré en un instante!». 22 Ellos cayeron sobre sus rostros y dijeron: «Oh Dios, Dios de los espíritus de toda la carne, si un hombre pecare, ¿te enojarás con toda la asamblea?». 23 El Eterno le habló a Moshé (Moisés), diciendo: 24 «Háblale a la asamblea, diciendo, Levantaos de todo el contorno de los lugares de residencia de Koraj, Datan y Aviram». 25 Entonces Moshé (Moisés) se levantó y fue hacia Datan y Aviram, y los ancianos de Israel lo siguieron. 26 Él habló ante la asamblea, diciendo: «Alejaos ahora de cerca de las tiendas de estos malvados y no toquéis nada que sea suyo, para que no perezcáis a causa de todos sus pecados». 27 Entonces se levantaron de cerca de la residencia de Koraj, Datan y Aviram, de todo su contorno. Datan y Aviram salieron erguidos a la entrada de sus tiendas, con sus mujeres, hijos e infantes. 28 Dijo Moshé (Moisés): «A través de esto sabréis que El Eterno me ha enviado para realizar todos estos actos, que ello no salió de mi corazón. 29 Si éstos mueren como la muerte de todos los hombres y el destino de todos los hombres llega sobre ellos, entonces no es El Eterno El Que me ha enviado. 30 Pero si El Eterno creare un fenómeno y la tierra abriese su boca y se los tragase a ellos y a todo lo que es suyo, y descendieren vivos al pozo, ¡entonces sabréis que estos hombres han provocado a El Eterno!». 31 Cuando acabó de decir todas estas palabras, el suelo que había debajo de ellos se abrió en dos. 32 La tierra abrió su boca y se los tragó a ellos y a todas sus casas, y a toda la gente que había junto a Koraj, y a toda su riqueza. 33 Y descendieron ellos y todo lo que poseían vivos al pozo, la tierra los cubrió y se perdieron de entre la congregación. 34 Todo Israel, que estaba alrededor de ellos, huyó ante su sonido, pues dijeron: «¡Que la tierra no nos trague a nosotros!». 35 Una llamarada surgió de El Eterno y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrendaban el incienso.
17
1 El Eterno le habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Dile a Elazar hijo de Aarón el Sacerdote, que levante los braseros de en medio del fuego, y arroje la llama, pues se han hecho santos. 3 En cuanto a los braseros de estos pecadores contra sus almas, labrarán con ellos láminas como cubierta para el Altar, pues los ofrendaron ante El Eterno y por lo tanto se hicieron sagrados; serán una señal para los Hijos de Israel». 4 Elazar el sacerdote tomó los braseros de cobre que habían ofrendado, los que fueron consumidos, y los labró como una cubierta para el Altar, 5 como un recordatorio a los Hijos de Israel, para que ningún extraño que no sea de la simiente de Aarón se acerque a elevar el humo del incienso ante El Eterno, para que no sea como Koraj y su asamblea, tal como El Eterno dijo acerca de él a través de Moshé (Moisés). 6 Toda la asamblea de los Hijos de Israel se quejó al día siguiente contra Moshé (Moisés) y Aarón, diciendo: «¡Habéis matado a las personas de El Eterno!». 7 Y ocurrió, cuando la asamblea se reunió contra Moshé (Moisés) y Aarón, que se dirigieron hacia la Tienda de la Reunión y he aquí que la nube la había cubierto y apareció la Gloria de El Eterno. 8 Moshé (Moisés) y Aarón vinieron ante la Tienda de la Reunión. (4ª Aliá/4º DÍA) 9 El Eterno le habló a Moshé (Moisés), diciendo: 10 «¡Alejaos de esta asamblea y la destruiré en un instante!». Ellos cayeron sobre sus rostros. 11 Moshé (Moisés) le dijo a Aarón: «Toma el brasero y colócalo en el fuego sobre el Altar, y coloca incienso, y ve deprisa hacia la asamblea y procúrales expiación, pues la furia ha salido de la presencia de El Eterno; ¡ha comenzado la plaga!». 12 Aarón tomó lo que Moshé (Moisés) le había dicho y corrió hacia el medio de la congregación, y he aquí que la plaga había comenzado en el pueblo. Colocó el incienso y procuró la expiación para el pueblo. 13 Se paró entre los muertos y los vivos, y la plaga fue controlada. 14 Los que murieron en la plaga fueron catorce mil setecientos, además de los que murieron por el tema de Koraj. 15 Aarón regresó con Moshé (Moisés) a la entrada de la Tienda de la Reunión y la plaga había sido controlada. (5ª Aliá/5º DÍA) 16 El Eterno le habló a Moshé (Moisés), diciendo: 17 «Háblales a los Hijos de Israel y toma de ellos una vara por cada casa paterna, de todos sus líderes, según sus casas paternas, doce varas en total; el nombre de cada hombre inscribirás en su vara. 18 Y el nombre de Aarón lo inscribirás en la vara de Levi, pues habrá una sola vara por la cabeza de su casa paterna. 19 Las colocarás en la Tienda de la Reunión delante del Testimonio, donde Yo Me reúno con vosotros. 20 Ocurrirá que el hombre al que Yo elija, su vara florecerá; así haré que cesen las quejas de los Hijos de Israel sobre Mí, las que se quejan ante vosotros». 21 Moshé (Moisés) les habló a los Hijos de Israel y todos sus líderes le dieron una vara por cada uno, una vara por cada líder, según sus casas paternas, doce varas; y la vara de Aarón se encontraba entre sus varas. 22 Moshé (Moisés) colocó las varas ante El Eterno en la Tienda del Testimonio. 23 Al día siguiente, Moshé (Moisés) vino a la Tienda del Testimonio y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Levi había florecido; le salieron brotes y frutos, y maduraron almendras. 24 Moshé (Moisés) trajo todas las varas de ante El Eterno a todos los Hijos de Israel; ellos vieron y cada uno tomó su vara. (6ª Aliá/6º DÍA) 25 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Trae de vuelta la vara de Aarón ante el Testimonio, como un recordatorio, como señal para los rebeldes; que sus quejas cesen ante Mí para que no mueran». 26 Moshé (Moisés) hizo tal como El Eterno le ordenó, así lo hizo. 27 Los Hijos de Israel le dijeron a Moshé (Moisés), diciendo: «He aquí que perecemos, estamos perdidos, estamos todos perdidos. 28 Todos los que se acerquen al Tabernáculo de El Eterno morirán. ¿Acaso alguna vez dejaremos de perecer?».
18
1 El Eterno le dijo a Aarón: «Tú, tus hijos y la casa de tu padre cargarán juntos con la iniquidad del Santuario; y tú y tus hijos cargarán con la iniquidad de vuestro sacerdocio. 2 También a tus hermanos, la tribu de Levi, la tribu de tu padre, la acercarás a ti y ellos se unirán a ti y oficiarán para ti. Tú y tus hijos estarán ante la Tienda del Testimonio. 3 Ellos guardarán tu custodia y la custodia de toda la Tienda, pero a las sagradas vasijas y al Altar no se aproximarán, para que no mueran, tanto ellos como vosotros. 4 Se unirán a ti y guardarán la custodia de la Tienda de la Reunión para todo el servicio de la Tienda y el extraño no se os acercará. 5 Guardaréis la custodia del Santo y la custodia del Altar, y no habrá más ira contra los Hijos de Israel. 6 Y he aquí que Yo he tomado a tus hermanos los levitas de entre los Hijos de Israel; a vosotros les son entregados como un regalo para El Eterno, para realizar el servicio de la Tienda de la Reunión. 7 Tú y tus hijos guardarán vuestro sacerdocio en lo relativo a todo lo concerniente al Altar y dentro de la Cortina, y serviréis; Yo entregué vuestro sacerdocio como un servicio que es un regalo, y cualquier extraño que se acerque morirá». 8 El Eterno le habló a Aarón: «Y, he aquí que Yo te he dado la guardia de Mis ofrendas elevadas, de todas las santidades de los Hijos de Israel; te las he dado a ti por distinción y a tus hijos por decreto eterno. 9 Esto será tuyo de lo más santo, del fuego: todas sus ofrendas, todas sus ofrendas vegetales, todos sus sacrificios expiatorios, todas sus ofrendas de culpa, aquello que ellos Me devuelven a Mí: como cosa santísima será tuya y de tus hijos. 10 En lo más santo las comeréis, cada varón la puede comer, será santa para ti. 11 Y esto será tuyo: lo que se separe de su regalo, de todos los servicios de agitación de los Hijos de Israel, te las he entregado a ti y a tus hijos e hijas contigo como porción eterna; todas las personas puras de tu casa podrán comerla. 12 Todo el mejor aceite y todo el mejor mosto y trigo, su primicia que darán a El Eterno a ti te los doy. 13 Las primicias de todo lo que hay en su tierra que traerán a El Eterno tuyas serán; toda persona pura de tu casa las comerá. 14 Todo lo segregado en Israel tuyo será. 15 Todo primer fruto de la matriz de cualquier carne que ofrenden a El Eterno, tanto de hombre como de animal, será tuyo; pero ciertamente redimirás al primogénito del hombre y al primogénito del animal impuro redimirás. 16 Los que han de ser redimidos, desde un mes los redimirás según su valuación, cinco siclos de plata del siclo sagrado; es veinte gera. 17 Pero el primogénito del buey o el primogénito de la oveja o el primogénito de la cabra no redimirás; son santos; su sangre la arrojarás sobre el Altar y harás que su grasa suba como humo, una ofrenda de fuego, un aroma agradable para El Eterno. 18 Su carne será tuya; como el pecho de la agitación y el muslo derecho, será tuyo. 19 Todo lo que se separa de las santidades que los Hijos de Israel elevan para El Eterno te lo he dado a ti y a tus hijos e hijas como porción eterna; es un pacto perpetuo de sal ante El Eterno, contigo y con tu descendencia». 20 El Eterno le dijo a Aarón: «En su Tierra no tendrás posesión y no tendrás una parte entre ellos; Yo soy tu parte y tu posesión entre los Hijos de Israel. (7ª Aliá/7º DÍA) 21 A los hijos de Levi, he aquí que les he dado todos los diezmos de Israel por posesión a cambio del servicio que realizan, el servicio de la Tienda de la Reunión, 22 para que los Hijos de Israel no vuelvan a acercarse a la Tienda de la Reunión y carguen con un pecado para morir. 23 El propio levita realizará el servicio de la Tienda de la Reunión y ellos cargarán con su iniquidad, es un decreto eterno para vuestras generaciones; y entre los Hijos de Israel no heredarán posesión. 24 Pues el diezmo que los Hijos de Israel le elevan a El Eterno como un regalo se los he dado a los levitas por posesión; por eso les dije: Entre los Hijos de Israel no heredarán posesión». 25 El Eterno le habló a Moshé (Moisés), diciendo: 26 «A los levitas les hablarás y les dirás: cuando toméis de los Hijos de Israel el diezmo de ellos que os he dado por posesión vuestra, elevaréis de él un regalo a El Eterno, un diezmo por un diezmo. 27 Vuestro regalo será considerado para vosotros como el cereal del granero y como el mosto de la tina. 28 Vosotros también elevaréis el regalo de El Eterno de todos vuestros diezmos que aceptéis de los Hijos de Israel y daréis de él un regalo de El Eterno a Aarón el Sacerdote. 29 De todos vuestros regalos elevaréis cada regalo de El Eterno, de su mejor parte, su parte sagrada. (MAFTIR) 30 «Les dirás: cuando hayáis elevado lo mejor de él, será considerado para los levitas como el cereal del granero y el mosto de la tina. 31 Podréis comerlo en todas partes, vosotros y vuestras familias, porque es un pago a vosotros a cambio de vuestro servicio en la Tienda de la Reunión. 32 No cargaréis con pecado a causa de él cuando elevéis su mejor parte; y las santidades de los Hijos de Israel no las profanaréis, para que no muráis».

16 jun. 2011

Caminando hacia el Kotel... (en Facebook)


http://www.facebook.com/ajax/sharer/?s=3&appid=2305272732&p%5B0%5D=100001848026075&p%5B1%5D=38938
http://www.facebook.com/ajax/sharer/?s=3&appid=2305272732&p%5B0%5D=100001848026075&p%5B1%5D=38940
http://www.facebook.com/ajax/sharer/?s=3&appid=2305272732&p%5B0%5D=100001848026075&p%5B1%5D=38969
http://www.facebook.com/ajax/sharer/?s=3&appid=2305272732&p%5B0%5D=100001848026075&p%5B1%5D=38975
http://www.facebook.com/ajax/sharer/?s=3&appid=2305272732&p%5B0%5D=100001848026075&p%5B1%5D=38978
http://www.facebook.com/ajax/sharer/?s=3&appid=2305272732&p%5B0%5D=100001848026075&p%5B1%5D=38986

15 jun. 2011

13 jun. 2011

Torah en Español Libro BaMidvar



Libro de Bamidvar - Parashá Shelaj Lejá (envía para ti)
10 - 16 Siván 5771 / Junio 12 - 18, 2011

13
- 1 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Envía para ti a hombres, y que espíen la Tierra de Canaán que Yo doy a los Hijos de Israel; un hombre por su tribu paterna enviarás, cada uno un líder entre ellos». 3 Moshé (Moisés) los envió desde el Desierto de Parán ante la orden de El Eterno; eran todos hombres distinguidos, cabezas de los Hijos de Israel. 4 Éstos son sus nombres: por la tribu de Reubén (Rubén), Shamúa, hijo de Zacur. 5 Por la tribu de Shimón (Simeón), Shafat, hijo de Jorí. 6 Por la tribu de Iehudá (Judá), Caleb, hijo de Iefune. 7 Por la tribu de Isajar (Isacar), Igal, hijo de Iosef. 8 Por la tribu de Efraim, Hoshea, hijo de Nun. 9 Por la tribu de Biniamín (Benjamín), Paltí, hijo de Rafú. 10 Por la tribu de Zebulún (Zabulón), Gadiel, hijo de Sodí. 11 Por la tribu de Iosef (José), por la tribu de Menashe, Gadi, hijo de Susi. 12 Por la tribu de Dan, Amiel, hijo de Guemalí. 13 Por la tribu de Asher (Aser), Setur, hijo de Mijael. 14 Por la tribu de Naftalí (Neftalí), Najbí, hijo de Vofsí. 15 Por la tribu de Gad, Geuel, hijo de Mají. 16 Éstos son los nombres de los hombres a los que envió Moshé (Moisés) a que espiaran la Tierra. Moshé (Moisés) llamó a Hoshea hijo de Nun: Ioshúa (Josué). 17 Moshé (Moisés) los envió para que espiaran la Tierra de Canaán y les dijo: «Ascended aquí en el sur, y escalad la montaña. 18 Ved la tierra, ¿cómo es?, y la gente que allí habita, ¿es fuerte o débil?, ¿es poca o mucha? 19 Y ¿cómo es la Tierra en la que habitan?, ¿es buena o mala?, ¿y cómo son las ciudades en las que habitan?, ¿son abiertas o están fortificadas?, 20 ¿y cómo es la tierra, es fértil o es estéril?, ¿tiene árboles o no? Os fortaleceréis y tomaréis los frutos de la Tierra». Los días eran la época de las primeras uvas maduras. (2º DÍA / 2ª ALIÁ) 21 Ascendieron y espiaron la Tierra, desde el Desierto de Tzin hasta la expansión cerca de Jamat. 22 Ascendieron en el sur y llegaron a Jebrón, donde estaban Ajimán, Sheshai y Talmai, los descendientes del gigante. Jebrón había sido construida siete años antes que Tzoan de Egipto. 23 Llegaron al Valle de Eshkol y de allí cortaron una vid con un racimo de uvas, y lo cargaron sobre una pértiga doble, y de las granadas y de los higos. 24 Llamaron al lugar el Valle de Eshkol por el racimo que los Hijos de Israel cortaron allí. 25 Al cabo de cuarenta días regresaron de espiar la Tierra. 26 Fueron y vinieron ante Moshé (Moisés) y Aarón, y ante toda la asamblea de los Hijos de Israel, al Desierto de Parán en Kadesh, y les trajeron a ellos y a toda la asamblea el informe, y les mostraron los frutos de la Tierra. 27 Ellos les informaron, y dijeron: «Llegamos a la Tierra a la que nos enviaste y en verdad, en ella fluye la leche y la miel, y éstos son sus frutos. 28 Pero la gente que habita en la Tierra es poderosa, las ciudades están muy fortificadas y, además, allí vimos a los descendientes del gigante. 29 Amalek habita en el área del sur, el jeteo, el iebuseo y el amorreo habitan en la montaña, y el cananeo habita junto al mar y en la orilla del Jordán». 30 Caleb silenció al pueblo delante de Moshé (Moisés) y dijo: «¡Ciertamente ascenderemos y la conquistaremos, pues ciertamente somos capaces de hacerlo!». 31 Pero los hombres que habían ascendido con él dijeron: «No podemos ascender a ese pueblo, pues es demasiado fuerte para nosotros». 32 Trajeron a los Hijos de Israel un mal informe de la Tierra que habían espiado, diciendo: «¡La Tierra por la que pasamos para espiarla, devora a sus habitantes! ¡Todas las personas que allí vimos eran enormes! 33 Allí vimos a los Nefilim, los hijos del gigante de entre los Nefilim, éramos como saltamontes a nuestros ojos, y también a los ojos de ellos».
14
- 1 Toda la asamblea se alzó y emitió su voz; el pueblo lloró aquella noche. 2 Todos los Hijos de Israel murmuraron en contra de Moshé (Moisés) y Aarón, y toda la asamblea les dijo: «¡Si tan sólo hubiéramos muerto en la tierra de Egipto, o si tan sólo hubiéramos muerto en el Desierto! 3 ¿Por qué El Eterno nos trae a una tierra para que muramos por la espada? ¡Nuestras mujeres y nuestros hijos pequeños serán tomados cautivos! ¿No es mejor que regresemos a Egipto?». 4 Se dijeron los unos a los otros: «¡Designemos un líder y regresemos a Egipto!». 5 Moshé (Moisés) y Aarón cayeron sobre sus rostros ante toda la congregación de la asamblea de los Hijos de Israel. 6 Ioshúa (Josué), hijo de Nun, y Caleb, hijo de Iefuné, de los espías de la Tierra, se rasgaron las vestiduras. 7 Hablaron ante toda la asamblea de los Hijos de Israel, diciendo: « La Tierra por la que pasamos para espiarla, la Tierra es buena, ¡es muy buena! (3ER DÍA / 3ª ALIÁ) 8 Si El Eterno lo desea, Nos traerá a esta Tierra y nos la dará a nosotros, una Tierra en la que fluye la leche y la miel. 9 ¡Pero no os rebeléis contra El Eterno! No debéis temer al pueblo de la Tierra, pues ellos son nuestro pan. Su protección los ha abandonado; El Eterno está con nosotros. ¡No les temáis!». 10 Pero toda la asamblea dijo que les arrojarían piedras y la gloria de El Eterno apareció en la Tienda de la Reunión ante todos los Hijos de Israel. 11 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «¿Cuánto tiempo más este pueblo ha de provocarme y cuánto tiempo más no creerán en Mí, a pesar de todas las señales que realicé entre ellos? 12 Yo los golpearé con la plaga y los aniquilaré, y haré de ti una nación más grande y poderosa que ellos». 13 Moshé (Moisés) le dijo a El Eterno: «Entonces Egipto, de donde Tú sacaste a esta nación con Tu poder, oirá, 14 y dirán acerca de los habitantes de esta Tierra: Han oído que Tú, El Eterno, estás en medio de este pueblo, que Tú, El Eterno, apareciste ojo a ojo y Tu nube está sobre ellos, y que en una columna de nube Tú vas delante de ellos de día y en una columna de fuego de noche, 15 y que aun así Tú mataste a este pueblo como a un solo hombre. Entonces las naciones que oyeron de Tu fama dirán: 16 Porque El Eterno no pudo traer a este pueblo a la Tierra que les había jurado que les daría, los sacrificó en el Desierto. 17 Y ahora, que la fuerza de mi Señor se magnifique tal como Tú dijiste, diciendo: 18 El Eterno, Lento para Enojarse, Generoso en benevolencia, Perdona la iniquidad y el Pecado intencionado, y Quien no absuelve (a los que no se arrepienten), Rememora la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación 19; perdona ahora la iniquidad de este pueblo en conformidad con la grandeza de Tu benevolencia y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta ahora». 20 Y El Eterno dijo: «He perdonado a causa de tus palabras. 21 Pero por Mi vida y la gloria de El Eterno que colma el mundo entero: 22 todos los hombres que vieron Mi gloria y Mis señales que realicé en Egipto y en el Desierto, y Me pusieron a prueba estas diez veces y no han hecho caso a Mi palabra, 23 si vieren la Tierra que he prometido que daría a sus antepasados, y todos los que Me hacen enojar ¡no la verán! 24 Pero a Mi servidor Caleb, porque un espíritu diferente estuvo con él y Me siguió de todo corazón, lo traeré a la Tierra a la que vino y su descendencia la poseerá. 25 El amalekita y el cananeo habitan en el valle; mañana tornad y dirigíos hacia el Desierto en dirección al Mar Rojo». (4º DÍA / 4ª ALIÁ) 26 El Eterno les habló a Moshé (Moisés) y a Aarón, diciendo: 27 «¿Cuánto tiempo más oiré a esta malvada asamblea que provoca quejas en Mi contra? He oído las quejas de los Hijos de Israel, a los que provocan en Mi contra. 28 Diles: Por Mi vida, palabras de El Eterno, si no haré con vosotros lo que habéis hablado a Mis oídos. 29 En este Desierto dejaréis caer vuestros cadáveres; todos vosotros que fuisteis censados en cualquiera de vuestros censos, a partir de veinte años de edad en adelante, a los que provocasteis en Mi contra; 30 no vendréis a la Tierra acerca de la cual elevé Mi mano en un pacto para estableceros aquí, excepto Caleb, hijo de Iefuné y Ioshúa (Josué), hijo de Nun. 31 Y a vuestros hijos pequeños de quienes dijisteis que serían tomados cautivos, los traeré; ellos conocerán la Tierra que vosotros habéis despreciado. 32 Pero vuestros cadáveres caerán en este Desierto. 33 Vuestros hijos deambularán por el Desierto durante cuarenta años y cargarán con vuestra culpa, hasta el último de vuestros cadáveres en el Desierto. 34 Como la cantidad de días que espiasteis la Tierra, cuarenta días, un día por un año, un día por un año, cargaréis con vuestras iniquidades, cuarenta años, y entonces sabréis de Mi alejamiento. 35 Yo, El Eterno, he hablado, si no hiciere esto a toda esta malvada asamblea que se une en Mi contra ¡en este Desierto dejarán de existir, y allí morirán!». 36 En cuanto a los hombres que Moshé (Moisés) envió para que espiaran la Tierra y que regresaron y provocaron a toda la asamblea en su contra, difundiendo un mal informe en contra de la Tierra, 37 las personas que difundieron el mal informe acerca de la Tierra, murieron en una plaga ante El Eterno. 38 Mas Ioshúa (Josué), hijo de Nun, y Caleb, hijo de Iefuné, vivieron de entre los hombres que fueron a espiar la Tierra. 39 Moshé (Moisés) habló estas palabras ante todos los Hijos de Israel y el pueblo se lamentó excesivamente. 40 Se levantaron temprano a la mañana y subieron en dirección a la cima de la montaña, diciendo: «¡Estamos listos, subiremos al lugar acerca del cual El Eterno ha hablado, pues hemos pecado!». 41 Moshé (Moisés) dijo: «¿Por qué transgredís la palabra de El Eterno? No tendrá éxito. 42 No subáis, pues El Eterno no está en medio de vosotros, y no seáis aniquilados ante vuestros enemigos. 43 Pues el amalekita y el cananeo están allí, delante de vosotros, y caeréis por la espada, pues os habéis alejado de El Eterno, y El Eterno no estará con vosotros». 44 Pero subieron a la cima de la montaña desafiantemente, mientras que el Arca del pacto de El Eterno y Moshé (Moisés) no se movieron del centro del campamento. 45 El amalekita y el cananeo que habitaban en la montaña descendieron; los atacaron y los aporrearon hasta Jormá.
15
- 1 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Háblales a los Hijos de Israel y diles: cuando vayáis a la Tierra de vuestro lugar de residencia que os doy 3 y hagáis una ofrenda de fuego a El Eterno, una ofrenda ígnea o una ofrenda festiva a causa de un voto articulado o como ofrenda voluntaria, o en vuestras fiestas, para producir un aroma agradable a El Eterno del ganado vacuno o de las ovejas, 4 el que traiga su ofrenda a El Eterno traerá una ofrenda vegetal de un décimo de efá de sémola, mezclado con un cuarto de hin de aceite; 5 y preparará un cuarto de hin de vino para una libación para la ofrenda ígnea o la ofrenda festiva para cada oveja, 6 o un carnero, prepararás una ofrenda vegetal, dos décimos de efá de sémola mezclada con un tercio de hin de aceite; 7 y un tercio de hin de vino para una libación traerá como aroma agradable a El Eterno. (5º DÍA / 5ª ALIÁ) 8 Cuando preparéis un toro joven como ofrenda ígnea u ofrenda festiva, a causa de un voto articulado, o una ofrenda de paz a El Eterno, 9 traeréis con el toro joven una ofrenda vegetal: tres décimos de efá de sémola mezclados con medio hin de aceite. 10 Traeréis medio hin de vino para una libación, una ofrenda de fuego, un aroma agradable para El Eterno. 11 Así se hará con cada toro o con cada carnero, o con el cordero o el cabrito entre las ovejas o las cabras. 12 De acuerdo con la cantidad que prepararéis, así haréis con cada uno, según su cantidad. 13 Todos los nativos harán así con ellos, trayendo una ofrenda de fuego, un aroma agradable para El Eterno. 14 Cuando el prosélito habite con vosotros, o alguien que habite entre vosotros a través de vuestras generaciones y preparare una ofrenda de fuego, un aroma agradable para El Eterno, él hará igual que vosotros hacéis. 15 Para la congregación, el mismo decreto será para vosotros y para el prosélito que habita con vosotros, un decreto eterno para vuestras generaciones; igual para vosotros, igual para el prosélito será ante El Eterno. 16 Una misma enseñanza y un mismo juicio será para vosotros y para el prosélito que habita entre vosotros». (6º DÍA / 6ª ALIÁ) 17 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 18 «Háblales a los Hijos de Israel y diles: cuando lleguéis a la Tierra a la que te traigo, 19 acontecerá que cuando comáis el pan de la Tierra, separaréis una porción para El Eterno. 20 Como la primicia de vuestra masa separaréis un pan como porción, como la porción del granero la separaréis. 21 De la primicia de vuestra masa daréis una porción a El Eterno, para vuestras generaciones. 22 Si errareis y no realizareis todos estos preceptos que El Eterno ha hablado ante Moshé (Moisés), 23 todo lo que El Eterno os ha ordenado a través de Moshé (Moisés), a partir del día en que El Eterno ordenó en adelante, a lo largo de vuestras generaciones, 24 si fue hecho en forma inintencionada a los ojos de la asamblea, toda la asamblea preparará un toro joven como ofrenda ígnea para un aroma agradable para El Eterno, y su ofrenda vegetal y su libación, de acuerdo con la regla, y un macho cabrío como sacrificio expiatorio. 25 El sacerdote expiará por toda la asamblea de los Hijos de Israel y les será perdonado, pues fue inintencionado y trajeron su ofrenda, una ofrenda de fuego a El Eterno, y su sacrificio expiatorio ante El Eterno por su pecado inintencionado. 26 Y le será perdonado a toda la asamblea de Israel y al prosélito que habita entre ellos, pues le ocurrió a todo el pueblo en forma inintencionada. (7º DÍA / 7ª ALIÁ) 27 Si una persona peca de forma inintencionada, ofrendará una cabra dentro de su primer año como sacrificio expiatorio. 28 El sacerdote expiará por la persona que ha errado cuando peque de forma inintencionada ante El Eterno; y le será perdonado. 29 Para el nativo entre los Hijos de Israel y el prosélito que habita entre ellos habrá una misma enseñanza para ambos, para todo el que actúa de forma inintencionada. 30 La persona que actuare de forma arbitraria, tanto nativo como prosélito, ¡ha blasfemado a El Eterno! Esa persona será apartada de su pueblo, 31 pues se ha burlado de la palabra de El Eterno y ha violado Su precepto; esa persona ciertamente será apartada, su pecado está sobre él». 32 Los Hijos de Israel estaban en el Desierto y hallaron un hombre que recolectaba leña en el día de Shabbat. 33 Los que lo encontraron recogiendo leña lo llevaron ante Moshé (Moisés) y Aarón, y ante toda la asamblea. 34 Lo pusieron bajo custodia, pues no se había decidido lo que debería hacérsele. 35 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «El hombre será condenado a muerte; toda la asamblea lo apedreará fuera del campamento». 36 Toda la asamblea lo sacó afuera del campamento; lo apedrearon y murió, tal como El Eterno le había ordenado a Moshé (Moisés). (MAFTIR) 37 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés), diciendo: 38 «Háblales a los Hijos de Israel y diles que se hagan tzitzit en las esquinas de sus vestimentas, a lo largo de sus generaciones. Y colocarán sobre los tzitzit de cada esquina una hebra de lana turquesa. 39 Constituirán tzitzit para vosotros, para que lo veáis y recordéis todos los preceptos de El Eterno y los realicéis; y no exploréis tras vuestros corazones y vuestros ojos, tras los cuales os descarriáis. 40 Para que recordéis y realicéis todos Mis preceptos y seáis santos ante vuestro Dios. 41 Yo soy El Eterno, vuestro Dios, Quien os sacó de la tierra de Egipto para ser un Dios para vosotros; Yo soy El Eterno vuestro Dios.

Servir a Di-s desde la Humildad

6 jun. 2011

Encendido de velas de Shavuot




En la diáspora dos días:
El primer día se enciende 18 minutos antes de la puesta del sol
El segundo día, luego de la salida de las estrellas desde una llama que haya permanecida encendida (piloto de calefón, hornalla, etc.) No se debe apagar el fósforo o la vela que se utiliza, se lo deja encendido hasta que se consuma.


BS"D
BARUJ ATA ADO-NAI ELO-HENU MELEJ HAOLAM ASHER KIDESHANU BEMITZVOTAV VETZIVANU LEHADLIK NER SHER IOM TOV.

BARUJ ATA ADO-NAI ELO-HENU MELEJ HAOLAM SHE EJEIYANU VEKIYEMANU VEIGUIANU LIZMAN HAZE.

Comidas Neutras para Shavuot



Para Refuáh Shleimá de Yael Jaia bat Laura (Shetijié)


http://www.facebook.com/media/set/?set=a.150564571681809.38086.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.150570231681243.38089.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.150586685012931.38100.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.150628085008791.38119.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.150646025006997.38130.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.150656325005967.38136.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.150663385005261.38144.100001848026075

Éxodo 20 Los Diez Mandamientos


Libro de Shemot - Parashá Itró
11-17 Shvat 5771 / Enero 16 - 22, 2011

18
- 1 Itró, sacerdote de Midián, suegro de Moshé (Moisés), oyó todo lo que Dios hizo con Moshé (Moisés) y con Israel, Su pueblo: que El Eterno había sacado a Israel de Egipto. 2 Itró, suegro de Moshé (Moisés), tomó a Tzipora, mujer de Moshé (Moisés), después de que ésta había sido enviada; 3 y a sus dos hijos, de los cuales el primero se llamaba Gershom, pues había dicho «He sido extranjero en una tierra extraña»; 4 y el otro se llamaba Eliezer, pues «el Dios de mi padre vino en mi ayuda y Él me salvó de la espada del Faraón». 5 Itró, suegro de Moshé (Moisés), vino a Moshé (Moisés) con sus hijos y su mujer, al desierto donde estaba acampando, junto a la Montaña de Dios. 6 Él le dijo a Moshé (Moisés): «Yo, tu suegro Itró, he venido hacia ti, con tu mujer y sus dos hijos junto con ella». 7 Moshé (Moisés) salió a recibir a su suegro y se postró y lo besó, y cada uno preguntó por el bienestar del otro; luego entraron a la tienda. 8 Moshé (Moisés) le relató a su suegro todo lo que El Eterno había hecho al Faraón y a Egipto por Israel, todas las dificultades que les habían ocurrido en el camino, y que El Eterno los había rescatado. 9 Itró se alegró por todo el bien que El Eterno había hecho por Israel, que El los había rescatado de la tierra de Egipto. 10 Dijo Itró: «Bendito es El Eterno, Quien os ha rescatado de la mano de Egipto y de la mano del Faraón, Quien ha rescatado al pueblo de la mano de Egipto. 11 Ahora sé que El Eterno es más grande que todos los dioses, pues utilizando sus propios planes se elevó sobre ellos». 12 Itró, suegro de Moshé (Moisés), tomó una ofrenda ígnea y ofrendas festivas para Dios; y Aarón y todos los ancianos de Israel vinieron a comer pan con el suegro de Moshé (Moisés) ante Dios. (2º DÍA / 2ª ALIÁ) 13 Y al día siguiente, Moshé (Moisés) se sentó a juzgar al pueblo y el pueblo se paró alrededor de Moshé (Moisés) desde la mañana hasta el anochecer. 14 El suegro de Moshé (Moisés) vio todo lo que él le hacía al pueblo, y dijo: «¿Qué es esto que le haces al pueblo? ¿Por qué te sientas solo y todo el pueblo se para a tu alrededor desde la mañana hasta el anochecer?». 15 Moshé (Moisés) le dijo a su suegro: «Porque el pueblo se me acerca para consultar a Dios. 16 Cuando tienen un asunto, vienen a mí, y yo juzgo entre un hombre y su prójimo, y hago conocer los decretos de Dios y Sus enseñanzas». 17 El suegro de Moshé (Moisés) le dijo: «Lo que haces no es bueno. 18 Ciertamente te agotarás, tú y la gente que está contigo, pues este asunto es demasiado duro para ti, no podrás hacerlo tú solo. 19 Ahora escucha mi voz. Te daré un consejo, y que Dios esté contigo. Sé tú un representante de Dios, transmitiendo los asuntos a Dios. 20 Los advertirás en cuanto a los decretos y las enseñanzas, y les harás conocer el camino por el que deben ir y los actos que deben realizar. 21 Y elegirás entre todo el pueblo hombres con recursos, personas temerosas de Dios, hombres de verdad, personas que odien la injusticia, y los designarás líderes de miles, líderes de cientos, líderes de cincuenta personas y líderes de diez personas. 22 Ellos juzgarán al pueblo todo el tiempo y te traerán todos los asuntos importantes a ti, y todos los asuntos menores ellos los juzgarán, y te será más fácil, y ellos llevarán la carga contigo. 23 Si haces esto, y Dios te ordena, entonces lo podrás soportar, y también todo este pueblo llegará en paz a su lugar». (3er DÍA / 3ª ALIÁ) 24 Moshé (Moisés) aceptó lo que le dijo su suegro e hizo todo lo que le había dicho. 25 Moshé (Moisés) eligió hombres con recursos de entre todo Israel y los designó jefes del pueblo, líderes de miles, líderes de cientos, líderes de cincuenta personas y líderes de diez personas. 26 Ellos juzgaron al pueblo todo el tiempo; lo que era difícil se lo traían a Moshé (Moisés) y los asuntos pequeños los juzgaban ellos mismos. 27 Moshé (Moisés) despidió a su suegro y volvió a su tierra. (4º DÍA / 4ª ALIÁ)
19
- 1 En el tercer mes del Éxodo de los Hijos de Israel de Egipto, en ese día, arribaron al desierto de Sinaí. 2 Marcharon desde Refidim y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; e Israel acampó allí, frente a la montaña. 3 Moshé (Moisés) ascendió a Dios y El Eterno lo llamó desde la montaña, diciendo: «Así dirás a la Casa de Iaakov (Jacob) y relatarás a los Hijos de Israel: 4 Habéis visto lo que le hice a Egipto, y que os he transportado sobre alas de águilas y os he traído hacia Mí. 5 Y ahora, si obedecéis Mi voz y observáis Mi pacto, seréis para Mí el tesoro más preciado de todos los pueblos, pues Mía es toda la tierra. 6 Seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Éstas son las palabras que hablaréis a los Hijos de Israel». (5º DÍA / 5ª ALIÁ) 7 Moshé (Moisés) vino y convocó a los ancianos del pueblo, y puso ante ellos todas estas palabras que El Eterno le había ordenado. 8 Todo el pueblo respondió al unísono y dijo: «¡Todo lo que El Eterno ha hablado lo haremos!». Moshé (Moisés) transmitió de vuelta las palabras del pueblo a El Eterno. 9 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «He aquí que vengo hacia ti en la espesura de la nube, para que el pueblo oiga cuando te hable y también para que crea en ti por siempre». Moshé (Moisés) relató las palabras del pueblo a El Eterno. 10 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Ve al pueblo y santifícalos hoy y mañana, y lavarán sus vestimentas. 11 Que se preparen para el tercer día, pues al tercer día El Eterno descenderá a la vista de todo el pueblo sobre el Monte de Sinaí. 12 Establecerás límites para el pueblo, diciendo: Tened cuidado de no subir a la montaña ni de tocar su borde; todo el que toque la montaña, ciertamente morirá. 13 La mano no la tocará, pues ciertamente (el que la toque) será apedreado o tirado abajo; tanto animal como persona no vivirá; con el sonido extendido del shofar, pueden ascender la montaña». 14 Moshé (Moisés) descendió de la montaña al pueblo. Santificó al pueblo y ellos se lavaron las vestimentas. 15 Le dijo al pueblo: «Estad listos tras un lapso de tres días; no os acerquéis a las mujeres». 16 Al tercer día, cuando era de mañana, hubo truenos y relámpagos y una pesada nube sobre la montaña, y el sonido del shofar era muy poderoso, y todo el pueblo que estaba en el campamento se estremeció. 17 Moshé (Moisés) llevó al pueblo del campamento hacia Dios, y se pararon al pie de la montaña. 18 Todo el Monte de Sinaí estaba humeante, porque El Eterno había descendido sobre él en el fuego; su humo subía como el humo de un horno y toda la montaña se estremeció sobremanera. 19 El sonido del shofar se hizo más y más fuerte; Moshé (Moisés) hablaba y Dios le respondía con una voz. (6º DÍA / 6ª ALIÁ) 20 El Eterno descendió sobre el Monte de Sinaí en la cima de la montaña; El Eterno convocó a Moshé (Moisés) a la cima de la montaña y Moshé (Moisés) ascendió. 21 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Baja, advierte al pueblo, para que no se abran paso hacia El Eterno para ver, y una multitud de ellos caerá. 22 Hasta los sacerdotes que se acerquen a El Eterno deben estar preparados, para que El Eterno no irrumpa contra ellos». 23 Moshe le dijo a El Eterno: «El pueblo no puede subir al Monte Sinaí, pues Tú nos advertiste, diciendo: Ponle límites a la montaña y conságrala». 24 El Eterno le dijo: «Ve, desciende. Luego subirás, y Aarón contigo, mas los sacerdotes y el pueblo, ellos no deberán subir a El Eterno, para que Él no irrumpa contra ellos». 25 Moshe descendió al pueblo y les habló.
20
- 1 Dios dijo todas estas palabras, diciendo: 2 Yo soy El Eterno, tu Dios, Quien te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud. 3 No reconocerás a los dioses de los otros en Mi presencia. 4 No te harás una imagen tallada ni ninguna semejanza de aquello que está arriba en los cielos ni abajo en la tierra ni en el agua debajo de la tierra. 5 No te postrarás ante ellos ni los adorarás, pues Yo soy El Eterno, tu Dios, un Dios celoso, Quien tiene presente el pecado de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación con Mis enemigos; 6 pero Quien muestra benevolencia con miles de generaciones a aquellos que Me aman y observan Mis preceptos. 7 No tomarás el Nombre de El Eterno, tu Dios, en vano, pues El Eterno no absolverá a nadie que tome Su Nombre en vano. 8 Recuerda el día de Shabbat, para santificarlo. 9 Seis días trabajarás y completarás todo tu trabajo; 10 mas el séptimo día es Shabbat para El Eterno, tu Dios; no harás ningún trabajo, tú, tu hijo, tu hija, tu esclavo, tu sirvienta, tu animal y tu converso dentro de tus puertas, 11 pues en seis días El Eterno hizo los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y descansó el séptimo día. Por eso, El Eterno bendijo el día de Shabbat y lo santificó. 12 Honra a tu padre y tu madre, para que se alarguen tus días sobre la tierra que El Eterno, tu Dios, te da. 13 No matarás; no cometerás adulterio; no robarás; no prestarás falso testimonio contra tu prójimo. 14 No desearás la casa de tu prójimo. No desearás la mujer de tu prójimo, su sirviente, su sirvienta, su buey, su asno, ni nada que le pertenezca a tu prójimo. (7º DÍA / 7ª ALIÁ) 15 Todo el pueblo vio las voces y las llamas, el sonido del shofar y la montaña humeante; el pueblo vio y tembló y se paró a lo lejos. 16 Le dijeron a Moshé (Moisés): «Tú háblanos y oiremos; que Dios no nos hable, para que no muramos». 17 Moshé (Moisés) le dijo al pueblo: «No temáis, pues a fin de elevaros ha venido Dios; para que el temor de Él esté en vuestros rostros, para que no pequéis». 18 El pueblo se paró a lo lejos y Moshé (Moisés) se acercó a la espesa nube donde se encontraba Dios. (MAFTIR) 19 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Así les dirás a los Hijos de Israel: Habéis visto que os hablé desde el cielo. 20 No haréis representación alguna de nada relacionado conmigo; dioses de plata y dioses de oro no haréis para vosotros. 21 Un altar de tierra Me haréis, y en él sacrificaréis vuestras ofrendas ígneas y vuestras ofrendas pacíficas, vuestras ovejas y vuestro ganado vacuno; en todos los lugares donde Yo permita que se mencione Mi Nombre, vendré hacia vosotros y os bendeciré. 22 Y cuando Me hagáis un altar de piedras, no las labraréis, pues habréis alzado vuestra espada sobre él, profanándolo. 23 No ascenderéis a Mi altar con escalones, para que vuestra desnudez no se descubra sobre él».

Torah en Español Libro BaMidvar




Libro de Bamidvar - Parashá Beahalotejá (cuando eleves) - Shavuot
3 - 9 Siván 5771 / Junio 5 - 11, 2011

8
- 1 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Háblale a Aarón y dile: cuando enciendas las lumbreras, hacia el frente de la Menorá dirigirán luz las siete lumbreras». 3 Así hizo Aarón; encendió las lumbreras hacia el frente de la Menorá, tal como El Eterno le había ordenado a Moshé (Moisés). 4 Ésta es la artesanía de la Menorá: de oro labrado a martillo, desde su base hasta su flor, de acuerdo con la visión que El Eterno le mostró a Moshé (Moisés), así hizo la Menorá. 5 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 6 «Toma a los levitas de entre los Hijos de Israel y purifícalos. 7 Así les harás para purificarlos: salpícales encima agua de purificación, y que se pasen una navaja por toda su carne, y que sumerjan sus vestimentas, y quedarán puros. 8 Tomarán un toro joven y su ofrenda vegetal, sémola mezclada con aceite, y un segundo toro joven tomarás como sacrificio expiatorio. 9 Traerás a los levitas delante de la Tienda de la Reunión y reunirás a toda la asamblea de los Hijos de Israel. 10 Traerás a los levitas ante El Eterno y los Hijos de Israel apoyarán sus manos sobre los levitas. 11 Aarón balanceará a los levitas como un servicio de agitación para El Eterno de los Hijos de Israel, y ellos se quedarán para realizar el servicio de El Eterno. 12 Los levitas apoyarán sus manos sobre las cabezas de los toros; harás con uno un sacrificio expiatorio y con el otro una ofrenda ígnea para El Eterno, para procurar expiación para los levitas. 13 Ubicarás a los levitas ante Aarón y ante sus hijos, y los balancearás como un servicio de agitación ante El Eterno. 14 Así apartarás a los levitas de entre los Hijos de Israel y los levitas serán Míos. (2º DÍA / 2ª ALIÁ) 15 Luego los levitas vendrán a servir en la Tienda de la Reunión, los purificarás y los balancearás como un servicio de agitación. 16 Pues entregados, entregados son para Mí de entre los Hijos de Israel; en lugar del primer fruto de cada matriz, el primogénito de todos los Hijos de Israel, los he tomado a ellos para Mí. 17 Porque todos los primogénitos de los Hijos de Israel, del hombre y del animal se hicieron Míos, el día que ataqué a todos los primogénitos en la tierra de Egipto los santifiqué para Mí. 18 Tomé a los levitas en lugar de todos los primogénitos entre los Hijos de Israel. 19 Entonces designé a los levitas para que sean entregados a Aarón y a sus hijos de entre los Hijos de Israel y realicen el servicio de los Hijos de Israel en la Tienda de la Reunión, y para procurar expiación para los Hijos de Israel, para que no haya plaga entre los Hijos de Israel cuando los Hijos de Israel se acerquen al Santuario». 20 Moshé (Moisés), Aarón y toda la asamblea de los Hijos de Israel hicieron con los levitas tal como todo lo que El Eterno le había ordenado a Moshé (Moisés), así les hicieron los Hijos de Israel. 21 Los levitas se purificaron y sumergieron sus vestimentas, y Aarón los balanceó como un servicio de agitación ante El Eterno, y Aarón les procuró expiación para purificarlos. 22 Luego los levitas vinieron a realizar su servicio en la Tienda de la Reunión, ante Aarón y ante sus hijos, tal como El Eterno le había ordenado a Moshé (Moisés) acerca de los levitas, así hicieron con ellos. 23 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: «24 Esto se aplicará a los levitas: a partir de veinticinco años de edad en adelante, se unirá a la legión del servicio de la Tienda de la Reunión. 25 A partir de cincuenta años, se alejará de la legión de trabajo y ya no trabajará. 26 Oficiará junto con sus hermanos en la Tienda de la Reunión para guardar la custodia, mas trabajos no realizará. Así haréis con los levitas en lo relativo a su custodia». (3ER DÍA / 3ª ALIÁ)
9
- 1 El Eterno habló a Moshé (Moisés), en el Desierto del Sinaí, en el segundo año después del Éxodo de la tierra de Egipto, en el mes primero, diciendo: 2 «Los Hijos de Israel harán la ofrenda de Pesaj en su tiempo designado. 3 El día catorce de este mes, a la tarde, la haréis, en su tiempo designado; según todos sus decretos y leyes la haréis». 4 Moshé (Moisés) les habló a los Hijos de Israel para que hagan la ofrenda de Pésaj. 5 Hicieron la ofrenda de Pésaj en el mes primero, el día catorce del mes, a la tarde, en el Desierto del Sinaí; de acuerdo con todo lo que El Eterno le ordenó a Moshé (Moisés), así hicieron los Hijos de Israel. 6 Había hombres que se habían impurificado con un cadáver humano y no podían hacer la ofrenda de Pésaj ese día: entonces se acercaron a Moshé (Moisés) y a Aarón ese día. 7 Esos hombres les dijeron: «Estamos impuros a causa de un cadáver humano; ¿por qué habríamos de ser menos por no ofrendar la ofrenda de El Eterno en el tiempo que le ha sido designado a los Hijos de Israel?». 8 Moshé (Moisés) les dijo: «Poneos de pie y oiré lo que El Eterno ha de ordenaros». 9 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: «10 Háblales a los Hijos de Israel, diciendo: si un hombre se impurificare a través de un cadáver humano o estuviere en un camino lejano, tanto vosotros como vuestras generaciones, hará la ofrenda de Pésaj para El Eterno, 11 en el mes segundo, el día catorce, a la tarde, la hará; con matzot y hierbas amargas la comerá. 12 No dejarán parte de ella hasta la mañana, ni le quebrarán ningún hueso; como todos los decretos de la ofrenda de Pésaj la harán. 13 Pero el hombre que es puro y que no estuvo en el camino y se abstuvo de hacer la ofrenda de Pésaj, esa alma será apartada de su pueblo, pues no ofrendó la ofrenda de El Eterno en su momento designado; ese hombre cargará con su pecado. 14 Cuando un prosélito habitare junto a vosotros, hará la ofrenda de Pésaj para El Eterno; de acuerdo con el decreto de la ofrenda de Pésaj y su ley, así la hará; un decreto será para vosotros, para el prosélito y el nativo de la Tierra». (4º DÍA / 4ª ALIÁ) 15 El día que fue erigido el Tabernáculo, la nube cubrió el Tabernáculo que era tienda para el Testimonio y al anochecer hubo sobre el Tabernáculo como una apariencia de fuego hasta la mañana. 16 Así era siempre: la nube la cubría y había una apariencia de fuego a la noche. 17 Y cada vez que la nube se elevaba por encima de la Tienda, los Hijos de Israel se trasladaban al sitio donde se posaba la nube y allí acampaban los Hijos de Israel. 18 Según la palabra de El Eterno se desplazaban los Hijos de Israel, y según la palabra de El Eterno acampaban; todos los días en que la nube se posaba sobre el Tabernáculo, acampaban. 19 Cuando la nube no se movía de encima del Tabernáculo durante muchos días, los Hijos de Israel mantenían la custodia de El Eterno y no se desplazaban. 20 A veces, la nube se posaba sobre el Tabernáculo durante varios días; según la palabra de El Eterno acampaban y según la palabra de El Eterno se desplazaban. 21 Y a veces la nube permanecía desde la noche hasta la mañana, y la nube se elevaba a la mañana y se desplazaban; o durante un día y una noche, y la nube se elevaba y se desplazaban. 22 O durante dos días, o un mes, o un año, en los que la nube no se movía de encima del Tabernáculo y se posaba sobre él, los Hijos de Israel acampaban y no se desplazaban, pero cuando se elevaba, se desplazaban. 23 Según la palabra de El Eterno acampaban y según la palabra de El Eterno se desplazaban; la custodia de El Eterno guardaban, según la palabra de El Eterno a través de Moshé (Moisés).
10
- 1 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Hazte dos trompetas de plata, hazlas labradas y serán tuyas para convocar a la asamblea y para que los campamentos se desplacen. 3 Cuando toques un sonido largo con ellas, toda la asamblea se congregará hacia ti, a la entrada de la Tienda de la Reunión. 4 Si tocas un sonido largo con una de ellas, los líderes, las cabezas de los miles de Israel se congregarán hacia ti. 5 Cuando toques sonidos cortos, los campamentos que descansan hacia el este se desplazarán. 6 Cuando toques sonidos cortos por segunda vez, los campamentos que descansan hacia el sur se desplazarán; sonidos cortos tocarás para sus desplazamientos. 7 Cuando reúnas a la congregación, tocarás un sonido largo, mas no un sonido corto. 8 Los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las trompetas y será para vosotros un decreto eterno para vuestras generaciones. 9 Cuando salgáis a librar guerra en vuestra Tierra contra el enemigo que os oprime, tocaréis en las trompetas sonidos cortos y seréis recordados ante El Eterno, vuestro Dios, y seréis salvados de vuestros enemigos. 10 El día de vuestro regocijo y en vuestras fiestas y en vuestras lunas nuevas, tocaréis las trompetas sobre vuestras ofrendas ígneas y sobre vuestras ofrendas festivas de paz; y serán un recordatorio para vosotros ante vuestro Dios; Yo soy El Eterno, vuestro Dios». (5º DÍA / 5ª ALIÁ) 11 Y ocurrió en el segundo año, en el mes segundo, en el veinte del mes, que la nube se elevó por encima del Tabernáculo del Testimonio. 12 Los Hijos de Israel se desplazaron en sus viajes desde el Desierto del Sinaí y la nube se posó en el Desierto de Parán. 13 Se desplazaron por primera vez ante la orden de El Eterno, a través de Moshé (Moisés). 14 La bandera del campamento de los hijos de Iehudá (Judá) se desplazaba primera, de acuerdo con sus legiones, y al mando de su legión se hallaba Najshón, hijo de Aminadab; 15 sobre la legión de los hijos de Isajar (Isacar) estaba Netanel, hijo de Tzuar; 16 y sobre la legión de la tribu de Zebulún (Zabulón) estaba Eliab, hijo de Jelón. 17 El Tabernáculo era desmontado, luego se desplazaban los hijos de Gershón y los hijos de Merarí, los portadores del Tabernáculo. 18 Luego se desplazaba la bandera del campamento de Reubén (Rubén), de acuerdo con sus legiones; y sobre su legión se hallaba Elitzur, hijo de Shedeur; 19 sobre la legión de la tribu de los hijos de Shimón (Simeón) estaba Shelumiel, hijo de Tzurishadai; 20 y sobre la legión de la tribu de los hijos de Gad estaba Eliasaf, hijo de Deuel. 21 Luego se desplazaban los kehatitas, portadores del Santuario; y erigían el Tabernáculo antes de su arribo. 22 Luego se desplazaba la bandera del campamento de Efraim, de acuerdo con sus legiones, y sobre su legión se hallaba Elishamá, hijo de Amihud; 23 sobre la legión de la tribu de los hijos de Menashé estaba Gamliel, hijo de Pedatzur; 24 y sobre la legión de la tribu de los hijos de Biniamín (Benjamín) estaba Abidán, hijo de Gideoní. 25 Luego se desplazaba la bandera del campamento de los hijos de Dan, la retaguardia de todos los campamentos, de acuerdo con sus legiones, y sobre su legión se hallaba Ajiezer, hijo de Amishadai; 26 sobre la legión de la tribu de los hijos de Asher estaba Paguiel, hijo de Ojrán; 27 y sobre la legión de la tribu de los hijos de Naftalí (Neftalí) estaba Ajirá, hijo de Enán. 28 Éstos eran los viajes de los Hijos de Israel de acuerdo con sus legiones, y se desplazaron. 29 Moshé (Moisés) le dijo a Jovav, hijo de Reuel el midianita, suegro de Moshé (Moisés): «nos trasladamos a un lugar acerca del cual El Eterno ha dicho os lo daré a vosotros. Ven con nosotros y te beneficiaremos, pues El Eterno ha hablado bien sobre Israel». 30 Él le dijo «No iré; solamente a mi tierra y a mi familia iré». 31 Él dijo: «Por favor, no nos abandones, por cuanto conoces nuestros acampamientos en el Desierto y has sido como ojos para nosotros. 32 Y ocurrirá que si vienes con nosotros, la bondad con que El Eterno nos beneficie, la haremos contigo». 33 Se desplazaron desde la Montaña de El Eterno una distancia de tres días, y el Arca del pacto de El Eterno se desplazó delante de ellos una distancia de tres días, para buscarles un lugar de descanso. 34 Cuando partieron del campamento la nube de El Eterno estaba sobre ellos de día. (6º DÍA / 6ª ALIÁ) 35 Cuando el Arca era trasladada, Moshé (Moisés) dijo: «Levántate El Eterno, y que Tus enemigos se dispersen, que aquellos que Te odian huyan de ante Ti». 36 Y cuando se posaba, decía: «Reside tranquilamente, oh El Eterno, entre las miríadas de millares de Israel».
11
- 1 El pueblo empezó a quejarse; y eso era malo a los oídos de El Eterno y El Eterno oyó, y Su ira se encendió y un fuego de El Eterno ardió contra ellos y consumió uno de los extremos del campamento. 2 El pueblo clamó ante Moshé (Moisés); Moshé (Moisés) le rezó a El Eterno y el fuego se extinguió. 3 Él llamó a aquel lugar Taberá, pues el fuego de El Eterno había ardido contra ellos. 4 La multitud mezclada que había entre ellos empezó a sentir un antojo y los Hijos de Israel lloraron una vez más, diciendo: «¿Quién nos dará de comer carne? 5 Recordamos el pescado que comimos en Egipto sin pagar nada, y los pepinos, melones, puerros, cebollas y ajo, 6 pero ahora nuestra vida está reseca, no hay nada; no tenemos nada por delante salvo el maná». 7 El maná era como semillas de cilantro y su color era como el color de la perla. 8 La gente iba de caminata y lo recogía, y lo molía en un molino o lo aplastaba en un mortero, y lo cocía en una olla o hacía tortas, y tenía el gusto de masa preparada con aceite. 9 Cuando por la noche el rocío descendía sobre el campamento, el maná descendía sobre él. 10 Moshé (Moisés) oyó que el pueblo lloraba en sus grupos de familia, cada uno en la entrada de su tienda, y la ira de El Eterno ardió enormemente; y a los ojos de Moshé (Moisés) eso fue malo. 11 Moshé (Moisés) le dijo a El Eterno: «¿Por qué has hecho mal a Tu servidor; por qué no hallé gracia en Tus ojos que has colocado la carga de todo este pueblo sobre mí? 12 ¿Acaso yo concebí a todo este pueblo o lo di a luz, que Tú me dices: Llévalo en tu regazo como la nodriza lleva al lactante a la Tierra que juraste a sus antepasados? 13 ¿Dónde conseguiré carne para darle a todo este pueblo cuando me lloran, diciendo: Danos carne para que comamos? 14 Yo solo no puedo llevar a toda esta nación, porque es demasiado pesada para mí 15 Y si así es como Te conduces conmigo, entonces ¡mátame ahora mismo, si he hallado gracia en tus ojos, y que yo no vea mi mal!». 16 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Reúneme setenta hombres de los ancianos de Israel, de quienes sabes que son los ancianos del pueblo y sus líderes; llévalos a la Tienda de la Reunión y que se queden allí contigo. 17 Yo descenderé y hablaré con vosotros allí, y aumentaré un poco del espíritu que hay sobre ti y lo colocaré sobre ellos, y ellos soportarán la carga del pueblo contigo y no la soportarás tú solo. 18 Al pueblo le dirás: «Preparaos para mañana y comeréis carne, pues habéis llorado a los oídos de El Eterno, diciendo: ¿Quién nos dará de comer carne? ¡Estábamos mejor en Egipto! Por eso El Eterno os dará carne y comeréis. 19 No un día comeréis, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días. 20 Hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices y os cause repugnancia, pues habéis rechazado a El Eterno, Quien está en medio de vosotros, y habéis llorado ante El, diciendo: ¿Por qué nos fuimos de Egipto?». 21 Moshé (Moisés) dijo: «Seiscientos mil servidores son el pueblo en medio del cual estoy, pero Tú dices que les daré carne y comerán durante un mes. 22 ¿Se pueden sacrificar ovejas y vacas para ellos y que les basten? O si todos los peces del mar se reunieren para ellos, ¿les bastaría?». 23 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «¿Acaso la mano de El Eterno está limitada? ¡Ahora verás si Mi palabra se cumple o no se cumple!». 24 Moshé (Moisés) se alejó y habló las palabras de El Eterno ante el pueblo; y reunió setenta hombres de entre los ancianos del pueblo e hizo que se ubicaran alrededor de la Tienda. 25 El Eterno descendió en una nube y le habló, y aumentó un poco del espíritu que había sobre él y se lo dio a los setenta hombres, los ancianos; cuando el espíritu se posó sobre ellos profetizaron, pero ya no volvieron a hacerlo. 26 Dos hombres se quedaron atrás en el campamento, uno se llamaba Eldad y el otro Medad, y el espíritu se posó sobre ellos; habían estado entre los contados, pero no habían ido al Tabernáculo y profetizaron en el campamento. 27 El joven fue corriendo a contarle a Moshé (Moisés), y él dijo: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento». 28 Ioshúa (Josué), hijo de Nun, el servidor de Moshé (Moisés) desde su juventud, tomó la palabra y dijo: «¡Mi amo, Moshé (Moisés), encarcélalos!». 29 Moshé (Moisés) le dijo: «¿Tienes celos por mí? ¡Ojalá todos los del pueblo de El Eterno fueran profetas, si El Eterno solamente pusiera Su espíritu sobre ellos!». (7º DÍA / 7ª ALIÁ) 30 Moshé (Moisés) volvió al campamento, él y los ancianos de Israel. 31 Un viento salió de El Eterno y sopló codornices desde el mar, y las extendió por todo el campamento, en un camino de un día de este lado y un camino de un día de ese lado, en todo el contorno del campamento y dos codos por encima de la faz de la tierra. 32 El pueblo estuvo levantado todo ese día y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogió las codornices; el que menos recogió juntó diez jomer; y las extendieron alrededor de todo el campamento. 33 La carne aún estaba en sus dientes, sin haberse masticado, cuando la ira de El Eterno se encendió contra el pueblo y El Eterno asestó un golpe muy poderoso contra el pueblo. 34 Él llamó al lugar Kibrot-Hataavá, porque allí enterraron a las personas que habían tenido el antojo. 35 De Kibrot-Hataavá el pueblo se trasladó a Jatzerot, y permaneció en Jatzerot.
12
- 1 Miriam y Aarón hablaron en contra de Moshé (Moisés) en lo relativo a la mujer cushita con la que se había casado, pues se había casado con una mujer cushita. 2 Dijeron: «¿Fue únicamente a Moshé (Moisés) que habló El Eterno? ¿Acaso no habló también con nosotros?». Y El Eterno oyó. 3 Y el hombre Moshé (Moisés) era muy humilde, más humilde que cualquier otra persona sobre la faz de la tierra. 4 El Eterno le dijo de pronto a Moshé (Moisés), a Aarón y a Miriam: «Vosotros tres salid a la Tienda de la Reunión». Y los tres salieron. 5 El Eterno descendió en una columna de nube y se paró en la entrada de la Tienda, y Él convocó a Aarón y a Miriam; los dos salieron. 6 Él dijo: «Oíd ahora Mis palabras. Si hubiere profetas entre vosotros, en una visión, Yo, El Eterno, Me haré conocer ante él; en un sueño le hablaré. 7 Pero no es así con Mi servidor Moshé (Moisés); en toda Mi casa él es el confiado. 8 Boca a boca hablo Yo con él, en una visión clara y no con acertijos; la imagen de El Eterno contempla él. ¿Por qué no temisteis hablar en contra de Mi servidor, Moshé (Moisés)?». 9 La ira de El Eterno se encendió contra ellos y Se alejó. 10 La nube se había alejado de encima de la Tienda, y he aquí que Miriam fue afectada de una lepra como la nieve. Aarón se dirigió a Miriam y he aquí que ella estaba afectada de lepra. 11 Aarón le dijo a Moshé (Moisés): «Te ruego, mi señor, no pongáis sobre nosotros un pecado, pues hemos sido tontos y hemos pecado. 12 Que no sea ella como una persona muerta, como quien sale del vientre de su madre con la mitad de la carne consumida». 13 Moshé (Moisés) clamó ante El Eterno, diciendo: «Te ruego, Dios, cúrala por favor». (MAFTIR) 14 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Si su padre le escupiera en el rostro, ¿no sería humillada durante siete días? Que esté aislada fuera del campamento durante siete días, y luego podrá ingresar». 15 Miriam estuvo aislada fuera del campamento durante siete días y el pueblo no se desplazó hasta que Miriam fue llevada adentro. 16 Entonces el pueblo se desplazó de Jatzerot, y acamparon en el Desierto de Parán.

1 jun. 2011

Hacer Jalot en Facebook


http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149524918452441.37634.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149530428451890.37642.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149535025118097.37646.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149537698451163.37647.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149543398450593.37648.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149545855117014.37650.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149549215116678.37653.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149554775116122.37656.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149560658448867.37657.100001848026075
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.149565551781711.37660.100001848026075